Desde las bases de Morena ya se cocina una especie de «rebelión de los colgados» contra la alianza de su partido con el PT y el PVEM, porque sus militantes ven a ambos como adversarios políticos, integrantes del bloque PRIAN, que tantos reveses le propinó a la bancada guinda y blanca.
Lo que le vinieron a contar a Mirone es que esos «colgados» ya amenazaron con no hacer campaña; con «echarse», pues, como decían los clásicos de la política de antaño, porque no piensan reunirse siquiera con integrantes de esos dos partidos, que hoy se promueven como parte de la 4T, pero que en Chihuahua fueron sus contrincantes.
Y les dicen «los colgados» porque su propio partido los ha dejado colgados de la brocha una y otra vez, sin acceso a la toma de decisiones ni posibilidad de disputar candidaturas a cargos de elección popular.
**
Lo que más ha irritado a esa militancia de rancio abolengo izquierdista es que hayan sido precisamente esos dos partidos, aliados del actual Gobierno del Estado en más de un sentido, los que intentaran decidir quién sería el Coordinador de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Chihuahua; es decir, el candidato a la gubernatura, para entendernos.
Por un lado, el PVEM intentó madrugar a todos e imponer al alcalde con licencia Cruz Pérez Cuéllar como candidato, al condicionar su permanencia en el frente electoral de la 4T a que el juarense fuera el abanderado.
Después, el PT hizo lo propio, pero con la senadora con licencia Andrea Chávez, lo que levantó una polvareda en el interior de Morena y, de paso, exhibió las fricciones que arrastra la familia Aguilar Gil, propietaria política del partido de la estrella.
**
Entre las versiones que llegaron a Mirone está la de que grupos de morenistas, cada vez más numerosos, buscan desarticular la alianza por una razón muy sencilla: no confían ni en el PT ni en el PVEM y ven perfectamente posible que les den la espalda a media campaña.
Ese resquebrajamiento podría crujir con fuerza en los próximos días, cuando los aliados comiencen a decantarse por alguno de los aspirantes a la coordinación y, al mismo tiempo, las precampañas del resto de los partidos entren en una fase decisiva.
Todo ocurre cuando la carrera por la coordinación se encuentra ya a medio camino, con al menos dos aspirantes claramente colocados en la punta y con escasas probabilidades de que, a estas alturas, aparezca un tercero —o una tercera— en discordia capaz de modificar el equilibrio entre ambos.
—–ooo——

Ese peine que no deja de salir: la denuncia que presentará el PRI ante los órganos electorales por la andanada de espectaculares colocados por aspirantes del PAN tiene un detonador muy claro que tardó, pero finalmente terminó por estallar.
Se trata de la negativa del dirigente nacional del PAN, Jorge Romero, a permitir alianzas de su partido con el PRI, tanto en Chihuahua como en las otras 16 entidades donde el próximo año habrá elección de gubernatura.
Para el priismo que controla actualmente el partido «no le quedó de otra», pues la postura del líder panista los dejó con el tiempo encima para armar sus propias campañas y buscar candidatos para todos los cargos que estarán en disputa el año próximo, que no son pocos.
**
El mensaje no va dirigido contra la dirigencia estatal del PAN, sino contra Jorge Romero y su decisión de cerrar la puerta a las alianzas con el PRI en todo el país, le dicen a Mirone.
Lo que más ha molestado es que, mientras en Chihuahua se habían logrado algunos avances en las negociaciones, en el ámbito nacional les siguieran dando largas al asunto sin dejar claro cuál sería la ruta para la elección de 2027.
Por eso van contra los aspirantes panistas a la gubernatura y a la alcaldía de Chihuahua, porque consideran que se adelantaron de manera descarada al proceso interno de selección de candidatos, dejando al tricolor en franca desventaja para posicionar a sus propias figuras.
Lo que le cuentan a Mirone es que, de plano, ofendió a la inteligencia que algunos de los querendones se hicieran pasar por entrevistados en medios de comunicación con una actividad mínima, únicamente para justificar la promoción de su imagen.
Además, cayó muy mal que los panistas se soltaran la rienda mientras mantenían al PRI en la incertidumbre, sin definir si finalmente habría alianza o si cada partido tendría que rascarse con sus propias uñas.
**
La maniobra de Alejandro Domínguez de dirigir sus baterías contra la larga fila de aspirantes panistas que acaparó los espectaculares para promover su imagen ha caído bastante mal entre un sector del priismo que todavía daba por hecha la alianza con el partido que hoy gobierna el estado.
Si las cosas siguen por ese camino, la denuncia que los tricolores presentarán el próximo lunes ante los órganos electorales, pero también ante el SAT y la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), sería una auténtica quema de carabelas que daría por terminado cualquier intento de competir juntos en las elecciones del año entrante.
La pregunta que ahora se hacen muchos priistas es con qué candidaturas, con qué estructura y con qué recursos enfrentarían una campaña en la que Morena ya les saca varios cuerpos de ventaja en las encuestas y el PAN mantiene el control del Gobierno del Estado y del Municipio de Chihuahua.
Con ese inventario de recursos, al PRI apenas le alcanzaría para conservar algunos espacios en el Congreso del Estado y unas cuantas regidurías. Y, si acaso, para darse el gusto de hacer perder a uno o a otro de sus antiguos aliados. Para más, hoy por hoy, no parece alcanzar.
—–ooo——
Por todos lados andan los funcionarios públicos encampañados. Distraídos en las grillas partidistas y desatendiendo las funciones del servicio público y la representación política que se les encomendó.
Cree Mirone, igual que la gran mayoría de los electores y ciudadanos —que son quienes les pagan sus dietas y sus salarios—, que ya deberían dejar todos sus cargos, renunciando o pidiendo sus respectivas licencias. Como que ya estuvo bueno de que el erario sostenga sus adelantadas campañas.
Por el lado guinda, donde marcan agenda y adelantaron como nunca los tiempos político-electorales en todo el país, ya algunas figuras cumplieron porque los apresuraron los calendarios internos, pero faltan muchas más.
Hace rato que están de licencia el alcalde Cruz Pérez Cuéllar y Andrea Chávez porque corren por la gubernatura. Esta semana presentó su renuncia el director regional de Programas para el Bienestar, Omar García Palomares, quien quiere ser diputado federal.
Los que faltan por dejar sus cargos ponen de pretexto que todavía no están claras las reglas ni salen las convocatorias, pero el hecho es que lo que hacen o dejan de hacer como funcionarios o representantes populares está en función de su interés personal, su posicionamiento, su imagen y la renta electoral para su proyecto futuro.
**
Por más que digan otra cosa, su campaña anticipada se financia con recursos públicos. Como ejemplo, ahí está el caso de la delegada de Programas para el Bienestar, Mayra Chávez Jiménez, que quiere ser alcaldesa. Lo mismo pasa con el director de Asentamientos Humanos del Gobierno Municipal, Julio César de la Cruz, que quiere ser diputado federal.
Hay quienes intentan justificarse como representantes ciudadanos electos por voto popular, señalando que no manejan directamente presupuestos o programas públicos, pero ni modo que vayan a decir que no privilegian la operación política, la grilla partidista, la búsqueda de alianzas de coyuntura y la renta electoral de cualquier gestión, por encima del trabajo legislativo de mayor calado, la atención comunitaria o la gestión de proyectos de largo alcance.
En esas andan legisladores como el senador Juan Carlos Loera, que quiere ser alcalde, o el diputado federal Daniel Murguía; lo mismo que el regidor Antonio Domínguez, todos distraídos en la aventura por ser tomados en cuenta para la Coordinación Municipal en Defensa de la Transformación.
**
Si nos vamos a terrenos azules, todavía está peor la cosa, en cuanto al largo listado de funcionarios estatales que quieren hueso de elección popular para 2027.
Empezamos con el Distrito 05, donde el regidor Alejandro Jiménez ya anda en campaña por la candidatura panista y la diputada Xóchitl Contreras tendrá que emplearse a fondo para defender la plaza, porque dentro del propio PAN no faltan quienes también le traen ganas a esa posición.
Tampoco hay que olvidar que buscan la candidatura por la alcaldía de Juárez el recaudador de Rentas Raúl García Ruiz y la subsecretaria de Desarrollo Humano y Bien Común, Austria Galindo, quienes no desaprovechan la exposición que les da el cargo oficial y la disponibilidad de la nómina pública para armar sus estructuras y apuntalar sus proyectos personales.
Hay muchos funcionarios que traen proyecto para otros cargos, aunque no todos lo han hecho público. En la lista de quienes ya levantaron la mano está también el delegado de Coesvi, Óscar Lozoya, quien quiere ser diputado local por el Distrito 04.
Y si nos vamos a nivel estatal, ya mejor ni hablamos porque la lista sigue engordando. Ahí están, entre los más visibles, el propio alcalde de Chihuahua, Marco Bonilla, quien sueña con ser gobernador; el secretario de Seguridad Pública, Gilberto Loya, quien dice aspirar a esa misma silla, aunque seguramente para terminar en otra candidatura; y el secretario general de Gobierno, Santiago de la Peña, quien anda metido de lleno en la grilla panista porque quiere ser alcalde de la capital.
Ni modo que todos sus esfuerzos y todos los recursos a su disposición estén concentrados en las funciones que les fueron encomendadas.
Por eso, insiste Mirone, ya mejor que se vayan de lleno a atender sus proyectos personales y dejen los cargos fuera del refuego y del interés estrictamente electoral.
—–ooo——

Somos México, el nuevo partido político nacional, seguirá dando mucho más de qué hablar, ya que, al mismo tiempo que busca las candidaturas para su oferta de 2027, avanza en la conformación de sus estructuras locales.
Así que no solo surgen nombres de quienes se perfilan para las candidaturas, como Julián LeBarón por la gubernatura o Thor Salayandía por la alcaldía de Juárez, sino también de quienes dirigirán los esfuerzos partidistas.
Lo que supo Mirone es que ya todo está planchado en Juárez para que asuma la presidencia local la viuda de Federico Solano, el activista y abogado que, durante varios meses antes de morir, encabezó aquí los trabajos para el registro y se afanó en el reclutamiento de cuadros y simpatizantes.
**

Se trata de Vanessa Méndez, quien siempre anduvo cerca de Federico Solano en toda la talacha operativa, territorial y política, además de encargarse de la vinculación con los liderazgos, tanto al interior como al exterior de la agrupación nacional que terminó por convertirse en partido político.
De alguna manera, Vanessa continuará con el legado político de Federico y anda en plena sintonía con Víctor Vega, el parralense que recientemente asumió la presidencia estatal.
Lo que le contaron a Mirone es que Vega y Méndez ya hacen mancuerna para armar la estructura partidista, mientras le meten velocidad a la afiliación y a la búsqueda de perfiles competitivos para las candidaturas de 2027.
No tarda en realizarse en Juárez el evento formal de presentación de la dirigencia municipal.
**
También trascendió que, como parte de esa dirigencia, aparecerá Claudia Lastra Muñoz, quien ya trae experiencia político-electoral.
Lastra se convirtió en diputada federal por el Distrito 03 en 2018, impulsada por el Partido Encuentro Social, en alianza con Morena y el Partido del Trabajo.
Posteriormente, el PT la incorporó a su bancada y, ya como legisladora federal, respaldó la candidatura de la panista Maru Campos al Gobierno de Chihuahua, en 2021.
Irán apareciendo en Somos México algunos rostros nuevos… y otros no tanto.
Don Mirone