Pese a que el Valle de Juárez y colonias aledañas son de las más afectadas por el crimen, no fueron incluidas en el programa de Zonas de Atención Prioritaria, a pesar de que el problema está señalado en el Plan Especial Juárez.
“Ocurre una situación sui géneris, porque cuando la Federación manda recursos para este programa, vienen etiquetados a zonas de atención prioritaria, pero, extrañamente, poblaciones como el Valle de Juárez y colonias cercanas, como Riberas del Bravo, están fuera”, dijo el regidor coordinador de la comisión de Desarrollo Rural en el Cabildo, Magdaleno Silva López.
Por lo menos desde 2008, los habitantes del Valle de Juárez padecen de forma constante los estragos del crimen organizado, la falta de servicios públicos básicos que impactan directamente en la seguridad, lo cual ha obligado a unas 700 mil personas a abandonar el lugar, de acuerdo con estudios.
“La situación que padecen estas poblaciones es de extrema necesidad y la exclusión del Gobierno federal los impacta aún más, porque los recursos no llegan”, expresó Silva López, quien ayer se reunió con habitantes del ejido El Sauzal.
El regidor morenista dijo que su fracción edilicia ha insistido con funcionarios de la Federación en que se revalore la decisión de dejar fuera de los beneficios de este programa y que se haga un reajuste.
“Yo atribuyo al hecho de que estas zonas muy afectadas al hecho de que los programas federales se elaboran y se aplican desde la Ciudad de México, sin conocer las necesidades reales de la gente aquí”, señaló.
De acuerdo con el exvisitador de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) Carlos Gutiérrez Casas, la decisión de recortar recursos en esas zonas prioritarias contradice lo que establece el Plan Especial Juárez, presentado en mayo por el propio alcalde Armando Cabada, el gobernador del Estado Javier Corral y el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana Alfonso Durazo.
Lo anterior debido a que mientras el plan alerta sobre que existe disminución de presupuesto para atender las causas de la violencia, el programa de Zonas de Atención Prioritaria recorta beneficios de programas sociales al Valle de Juárez.
En el anexo técnico del plan, elaborado por áreas de análisis de Quinta Zona Militar se incluye como parte de las “amenazas”, la “sostenida disminución del presupuesto federal para el ramo”.
Al mismo tiempo, el mismo Gobierno federal rechaza en su programa Zonas de Atención Prioritaria a polígonos de alta conflictividad de Ciudad Juárez, como algunas colonias del surponiente, expuso el derechohumanista.
“Colonias como Riberas del Bravo están llenas de problemas urbanos y el Gobierno federal no las considera prioritarias, lo cual significa que no son susceptibles de tener recursos federales”, acotó el regidor Magdaleno Silva López.
“Queremos entender, que desde donde se definen las zonas prioritarias, el hecho de que le pongan fraccionamiento ya son catalogadas por funcionarios federales, como con recursos suficiente, cuando ahí es donde se han vivido las experiencias más duras”, reiteró el edil morenista.
Indicó que en esa zona viven unas 18 mil familias que padecen todos los rezagos en servicios públicos básicos, entre ellos la falta de alumbrado y pavimentación, además de vigilancia policiaca y deficiente recolección de basura.
¿Van a querer o qué? Piden a habitantes del Valle usar transporte recién habilitado
Prestación del servicio pretende que cantidad de viajes se incremente, en vez de disminuir, y que se evite su desaparición
Gusano barrenador pone en guardia también a productores de leche del Valle de Juárez
Incrementan las medidas de prevención, pero impacto sicológico también “pega” a los consumidores de su producto por falsa creencia de que situación afecta al humano
Reducen corridas en servicio de transporte al Valle de Juárez
Informa concesionario que tomaron la medida porque no se logró aforo suficiente; desde mayo ya no llegan al Centro Histórico
Mientras todos miraban las llantas, un basurero ardía en el Valle de Juárez
Un incendio en un tiradero clandestino pasó prácticamente desapercibido, opacado por los siniestros de 300 mil llantas