Washington está a punto de convertirse en el primer estado de EE.UU. en el que entre en vigor la llamada ley de composta humana, la cual permitiría transformar un cadáver en dos carretillas de restos orgánicos, informaron el lunes de la semana pasada medios locales.
El proyecto de ley, que aspira a promover los «entierros amigables» con el medioambiente, haría posible que los cuerpos se conviertan en tierra en cuestión de semanas. Ahora debe ser aprobado por el gobernador demócrata Jay Inslee, quien impulsa la lucha contra el cambio climático en su campaña para las elecciones presidenciales de 2020.
De acuerdo con el senador demócrata Jamie Pedersen, de esta manera el proceso de reducción natural orgánica ocupa menos espacio y podría reducir las emisiones de carbono emitidas por la incineración. La composta humana puede generar —de media— 0,76 metros cúbicos de tierra, lo que equivale a dos carretillas de composta.
El senador del Partido Demócrata precisó que quien opte por esta opción podrá quedarse con la tierra obtenida en una urna, plantar un árbol en una propiedad privada o esparcirla en un terreno público. Pedersen, quien reveló que se inspiró en el proceso utilizado por los granjeros para deshacerse del ganado.
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