Lorenzo Soberanes, secretario del Colegio de Médicos de Ciudad Juárez, lanzó una alerta para que en las canchas implementen protocolos de prevención y atención de personas que practican deporte que demanda un excesivo esfuerzo.
El llamado del profesionista de la salud deportiva deriva de caso de un hombre de 37 anos que falleció esta semana mientras jugaba futbol rápido en la Valle del Sol. Agentes de la Policía Municipal intentaron, sin éxito, salvarlo con técnicas de resucitación cardiopulmonar.
Expuso que la población de alto riesgo son personas mayores de 35 años con una enfermedad coronaria que combinan su edad y condición de salud con la práctica deportiva.
Entre las más jóvenes, el mayor peligro se concentra en quienes padecen cardiomiopatías, arritmias genéticas o miocarditis, de acuerdo con el médico.
En la gran mayoría de los casos, cuando el practicante se desvanece es porque sufre un paro cardiaco súbito, provocado por una enfermedad cardiovascular preexistente que muchas veces no se diagnosticó.
Agregó que se diría entonces, en sentido figurado, que estas condiciones prexistentes muchas veces no diagnosticadas conforman las condiciones perfectas para que se desate una tormenta en medio de la cancha o gimnasio.
Soberanes advirtió que muchas de estas personas se sienten bien, pero como no han pasado por un diagnóstico médico desconocen que tienen alguna condición de alto riesgo, pero el ejercicio intenso puede desencadenar una arritmia fatal.
Consideró que el incidente en la cancha de futbol rápido que provocó la muerte del fronterizo encaja en un patrón epidemiológico. Esto obliga a la sociedad a evaluar si es necesario implementar controles médicos y planes de emergencia en los espacios de práctica deportiva que no los tienen.
Con un protocolo preventivo y atención a la emergencia médica en las canchas, tanto públicas como privadas, la supervivencia puede multiplicarse de cinco a 10 veces si se desfibrila entre los tres y cinco minutos después del ataque.
Por estas razones, Soberanes propuso a las autoridades locales que evalúen el comportamiento de este patrón y tomen las medidas pertinentes de una problemática de salud poco común, pero altamente previsible.
Expuso que las dependencias municipales a cargo de la administración de las políticas recreativas y deportivas, además de administradores de canchas privadas de Juárez, deben poner en práctica medidas obligatorias que prevengan casos de muerte súbita.
Además, los exhortó para que se obliguen a exigir la presentación de certificado médico de aptitud para actividad física.
También, agregó, es necesario que cuenten con un desfibrilador externo automático, señalización visible, un plan de respuesta de emergencias médicas, capacitación permanente del personal, árbitros y entrenadores en materia de reanimación cardiopulmonar , supervisión y colaboración de las autoridades para su cumplimiento.
El profesionista dijo que el derecho a la salud, a la vida y a la seguridad debe prevalecer en todos los espacios donde se fomente la actividad física organizada.
Finalmente, Soberanes consideró que la reciente perdida de la vida del deportista fronterizo pone en evidencia una falla estructural y sistémica de prevención y respuesta sanitaria, lo que obliga a una respuesta inmediata de las autoridades y sociedad en su conjunto.
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