El último Informe sobre desapariciones en México elaborado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), destaca que los grupos criminales actúan de manera importante en las zonas fronterizas y rutas de tránsito de migrantes, para desaparecer a personas en movilidad.
De acuerdo con el documento publicado este 2026, las desapariciones de personas migrantes se relacionan con grupos criminales que operarían en el norte y centro del país en los estados de Baja California, Chihuahua, Coahuila, Guanajuato, Nuevo León, Sonora, San Luis Potosí y Tamaulipas, así como también en Chiapas, Tabasco y Veracruz por el sur.
De acuerdo con la información expuesta, se tiene reporte de 277 personas migrantes desaparecidas, principalmente en Veracruz (48), Sonora (25), Chihuahua (19), Coahuila (19), Tamaulipas (15), Chiapas (15) y Durango (14) y Quintana Roo (13).
En el mismo informe se destacaron cifras de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), donde dan cuenta de que en 2022 se registraron 686 desapariciones de migrantes en los desiertos de Chihuahua y Sonora; mientras que, en la frontera sur, especialmente en Tapachula, Chiapas, entre 2019 y 2022, desaparecieron 561 personas, la mayoría de origen centroamericano.
Delitos contra migrantes se dan por tolerancia de autoridades
Acerca de los grupos delictivos involucrados en las dinámicas de desaparición de migrantes, se menciona que inclusive son de carácter transnacional, que operarían en el norte y centro en Baja California, Chihuahua, Coahuila, Guanajuato, Nuevo León, Sonora, San Luis Potosí y Tamaulipas, así como Chiapas, Tabasco y Veracruz hacia el sur.
En este sentido, se afirma que los delitos contra personas migrantes sugieren la tolerancia y hasta la participación, por acción u omisión, de agentes de seguridad del Estado (policías o militares) o autoridades migratorias.
Respecto de las modalidades en que ocurren las desapariciones de personas migrantes, según lo aportado, ocurrirían:
1. Secuestros masivos de personas migrantes o en situación de movilidad, cuando transitan en autobuses por el territorio, derivando en su desaparición o eventualmente localización de sus cuerpos en superficie o en fosas clandestinas;
2. Secuestros de personas migrantes o en situación de movilidad en grupos pequeños o de forma individual, con o sin episodios de extorsión, pudiendo derivar en la liberación y eventualmente cruce fronterizo de las personas, o en su desaparición;
3. Privación de libertad en las llamadas “casas de seguridad”; y
4. La privación de la libertad en estaciones migratorias o cárceles sin la debida notificación familiar generando que esta comience una búsqueda como persona desaparecida.
Los motivos de estas privaciones de libertad que desencadenarían en la desaparición de migrantes serían para su reclutamiento con fines de trabajo forzado, para extorsionar a su familia o simplemente como el resultado del control migratorio, resumió la CIDH.