Cientos de personas se quedaron sin empleo y han encontrado en la venta de ropa usada una alternativa de subsistencia. Es cierto que esta actividad ayuda a la economía de mucha gente, pero también puede afectar la salud de terceros cuando se adquieren y usan prendas que no son sanitizadas. ¡Tenga cuidado! En tiempos de pandemia no se pueden correr riesgos sanitarios.
Es una burla… nadie nos está apoyando: deudos de Plenitud
23 mayo, 2026