Cientos de personas se quedaron sin empleo y han encontrado en la venta de ropa usada una alternativa de subsistencia. Es cierto que esta actividad ayuda a la economía de mucha gente, pero también puede afectar la salud de terceros cuando se adquieren y usan prendas que no son sanitizadas. ¡Tenga cuidado! En tiempos de pandemia no se pueden correr riesgos sanitarios.
El incesante dolor de los deudos de Plenitud
22 abril, 2026