Ya en otro momento les hablé de un libro de Alberto Chimal (Toluca, Estado de México, 1970), escritor que se dedica sobre todo a los géneros de la irrealidad, donde pueden ubicarse libros como Gente del mundo (1998), Manda fuego: antología personal (2013) o Manos de lumbre (2018). Chimal ha ganado varios reconocimientos, como el Premio Bellas Artes de Narrativa Colima en 2014 y el Premio Internacional FILEM en 2024 por su trayectoria.
Este día les hablaré de su peculiar libro Historia siniestra (2015). En algún momento de su vida, Chimal fue un activo escritor en blogs, redes sociales e internet en general, así es como surge este libro, de algunas publicaciones que había realizado en la red. El volumen está dividido en dos partes: “Ciudad X” y “Día común” (dividido a su vez en dos partes más anexos).
“Ciudad X” es la historia de una ciudad que puede ser un país y que se narra a partir de una numeración que inicia en 100 y va decreciendo; sin embargo, no solo se cuenta esa historia, sino que cada fragmento de la numeración correspondiente se puede leer como una minificción, por ejemplo: “11 perros se pelean por uno de los primeros cadáveres”; otra muestra: “Doña Luz ha muerto, sola, en su cuarto. Tardarán días en hallarla. De su boca salen, uno por uno, 70 gorgojos”.
“Día común” también tiene una construcción interesante, ya que se trata de una especie de crónica ficcional o descripciones de un flâneur, compuesto a partir de imágenes en blanco y negro que fue capturando el propio Chimal y acompaña de leyendas o narraciones, muchas de ellas de carácter fantástico. Citemos un par de ejemplos: Avenida Pacheco muestra la imagen de una esfera navideña sobre la reja de una alcantarilla, la descripción dice lo siguiente: “Tengo más como ese, y más bonitos, dijo. ¿De verdad no quieres bajar?”. Aquí puede verse un juego de la minificción y de la intertextualidad con el pasaje de Pennywise en It, de Stephen King. Otra imagen es la titulada Edificio Stanley en que se ve un piso donde aparentemente están haciendo reparaciones y pintando porque hay un bote de pintura, una escalera y algo que parece un taladro conectado, además de unos muebles y contiene la siguiente leyenda: “Está muy apretado aquí, comenté. La fe de nuestros padres nos prohíbe salir, dijo”. Este texto está relacionado con otros del propio Chimal en que explora la religiosidad y sus vertientes. Vayan a él.
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