Contra reloj y con un precario apoyo gubernamental, docentes de primaria y padres acudieron a limpiar las aulas ante el inminente regreso a clases presenciales. La jornada de limpieza busca reducir el riesgo de contagio en las instalaciones; sin embargo, la preocupación por la salud de los pequeños sigue latente.
El incesante dolor de los deudos de Plenitud
22 abril, 2026