Contra reloj y con un precario apoyo gubernamental, docentes de primaria y padres acudieron a limpiar las aulas ante el inminente regreso a clases presenciales. La jornada de limpieza busca reducir el riesgo de contagio en las instalaciones; sin embargo, la preocupación por la salud de los pequeños sigue latente.
En el desierto, no solo importa cuánto llueve, sino qué tan rápido cae el agua
2 octubre, 2026