14 formas de pecar con la carne
Bucolio, joven campesino, contrajo matrimonio con Eglogia, una linda zagala del lugar. Al regresar de la luna de miel el padre del novio le preguntó al muchacho cómo le había ido con su flamante mujercita. “No sé, no sé –respondió, dubitativo, el mocetón–
Por Catón