¡Se me olvidan las cosas!
¡Increíble! Doña Tebaida Tridua, censora de la pública moral, se amparó contra la aparición aquí de “El cuento más pelado del primer semestre del año”, y le fue concedido ese recurso. La autoridad judicial adujo que en virtud de que ocupo un espacio en el territorio mexicano, cuyo dominio corresponde a la Nación, soy susceptible de que alguien se ampare por algún acto mío
Por Catón