Entre tumbas y tumbos
Don Cornulio sorprendió a su mujer en brazos –y todo lo demás– de un desconocido. Le dijo justamente indignado: "¡Infiel!". Replicó ella con dolorido acento: "¡Ay, Corni! ¿Y no tomas en cuenta los muchos días en que te he sido fiel?"
Por Catón