De acuerdo con datos del Sistema Nacional de Información de la Calidad del Aire (Sinaica), esta mañana los juarenses continúan respirando niveles altos de contaminación, debido a la concentración de partículas contaminantes en el aire, mayormente las PM10, provenientes del polvo y tierra en el ambiente.
Según el último reporte de la estación Clínica UACJ, en el suroriente hay una concentración elevada de polvo, específicamente de 154 ug/m3 (micrometros por metro cúbico) que representa una calidad del aire mala.
Por su parte, en el norte, la estación IIT, reporta que la concentración es de 81 ug/m3, que representa una calidad del aire regular.
Acerca del resto de contaminantes que se mide en las estaciones meteorológicas de la ciudad, como ozono o partículas PM25 (provenientes de la quema de combustibles), se registraron niveles de contaminación que no representan ningún riesgo para la población.
Por lo anterior, el Centro de Ciencias Atmosféricas y Tecnología Verdes (Cecatev) de la UACJ, advierte sobre potenciales riesgos respiratorios para personas con enfermedades crónicas, principalmente para aquellos con enfermedades como asma o alergias.
Resultados de PISA no deben convertirse en un juicio absoluto sobre el aprendizaje: especialista
La evaluación incorpora a estudiantes de sectores históricamente excluidos, cuyas condiciones sociales y económicas también deben considerarse, advirtió Arturo Gutiérrez, coordinador del Programa de Educación de la UACJ
Decisión histórica: UACJ elimina cuotas diferenciadas para estudiantes extranjeros
Por primera vez, quienes residan en Ciudad Juárez pagarán lo mismo que los alumnos mexicanos por inscripción, créditos académicos y titulación
Jóvenes deben evitar el uso de IA para buscar apoyo psicológico: Daniel Constandse
Rector de la UACJ se mostró de acuerdo con regular el uso de celulares y dispositivos electrónicos en las aulas de clase
“Usen IA, pero nunca renuncien a su propia inteligencia”, exhorta rector de la UACJ
Trastornos mentales empiezan a generarse a partir de los 15 años de edad, pero a los jóvenes no se les ofrece tratamiento, advierte experta