Con una grabación automática puesta en estaciones portátiles a lo largo del río Bravo, la Agencia de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP por sus siglas), intenta disuadir a quienes continúan intentando cruzar ilegalmente a los Estados Unidos.
En medio del camino que colinda con la margen del río, en una de las zonas que más cruces ilegales han registrado en 2026, en el Valle del Río Grande, un sonido inusual repite un mensaje entre la yerba crecida y la oscuridad de la noche.
“Atención, el río es una zona militarizada. Una regla de seguridad de propiedades de defensa prohíbe la entrada por el río. Entrando por esta área constituye una violación de esta regla. Si cruzan el río, estarán entrando ilegalmente y serán enjuiciados”, advierte una grabación.
El mensaje, estructurado en español con obvios errores de sintaxis, dura menos de treinta segundos, pero deja clara la advertencia de que, si alguien cruza por ese lugar, ya no habrá opciones como antes de que llegara la segunda presidencia de Donald Trump a la nación norteamericana.
De acuerdo con abogados expertos en migración, consultados pata este reporte, la nueva política estadounidense no responde a la ley vigente, sino a una orden presidencial de simplemente repatriar a todos los que entren de forma ilegal.
Mariana Perryman, una agente del CBP, dijo en un recorrido el jueves por la noche que, además de las inevitables consecuencias de ser interceptados en un cruce ilegal, la zona es en sí misma un peligro para quienes intentan pasar por ahí sin ser descubiertos.

“Honestamente hay todo tipo de peligros; aquí en el valle mayormente va a ser el clima, que en el verano se pone muy caliente”, señaló.
Es un clima muy pesado que puede llegar a 100 grados Fahrenheit y provocarles deshidratación, además de que también puede haber animales muy agresivos, como serpientes, apuntó.
A pesar de las advertencias, los traficantes de personas siguen buscando formas para evadir a los agentes migratorios, refirió.

Por ejemplo, explicó, han detectado personas que supuestamente solo están pescando a la orilla del río; sin embargo, en realidad se trata de vigilantes que están observando qué tanta presencia de la Border Patrol hay, para avisar a sus cómplices cuándo es oportuno intentar un cruce.
“Nos encontramos con personas que supuestamente están pasando el rato pescando, pero a la misma vez, ellos están vigilando el movimiento de nuestros agentes”, apuntó Perryman.
De esa manera los traficantes planean sus estrategias, ya sea para cruzar personas o mercancías ilegales como armas y drogas, indicó.

Antes de llegar al área donde se encuentra el río, existe una parte donde ya se construyó un muro de nueve metros de alto.
A lo largo del camino que pasa por un lado de la pared de concreto y acero, hay letreros que advierten riesgo de muerte para quienes intentaran brincarlo usando escaleras u otros aditamentos.
En la zona Río Grande Valley esa barrera artificial tiene una longitud de 115 millas, de acuerdo al registro oficial del CBP.
Vuelve ganado mexicano a EU tras casi dos años de frontera cerrada
Chihuahua reforzará la dispersión de moscas estériles para contener al gusano barrenador
Irrumpe ICE en casa de seguridad; encuentra a 17 migrantes
Entre las personas localizadas en El Paso había dos menores; ocho de los indocumentados ya habían sido deportados de Estados Unidos
Universidades y sindicatos demandan a EU por nueva regla migratoria
La demanda busca frenar una norma que limitará a cuatro años la estancia de estudiantes internacionales, investigadores, profesores visitantes y representantes de medios extranjeros
La frontera más grande con EU debe traducirse en bienestar: Cruz
Desde Presidio, Texas, Pérez Cuéllar plantea aprovechar la relación binacional para impulsar el desarrollo de Chihuahua