Un tercio de tu vida lo pasas durmiendo y es imprescindible que la calidad del sueño sea la adecuada, así rendirás mejor en tu día a día.
En ocasiones, la carga de actividades y el estrés diario no permite que dormir sea placentero y como consecuencia, al siguiente día se experimenta cansancio y falta de energía, lo que afecta tu bienestar y estado de ánimo.
Recuerda que el sueño permite que el cuerpo se revitalice, renueve y se reponga, ayudando a que tu sistema inmune funcione mucho mejor y te mantengas mentalmente alerta.
Entre los beneficios de dormir bien se encuentran la reducción de enfermedades, mantener un peso saludable, disminuir el estrés, pensar con claridad y lograr un buen desempeño en los estudios o el trabajo, mejorar la memoria y creatividad, aumentar la concentración y estar de buen humor.
Señales de que duermes mal (más allá de las clásicas ojeras)
- Te cuesta conciliar el sueño
- Estás más irritable o tienes más ansiedad
- Te despiertas muy temprano
- Tienes sueño durante el día
- Rindes poco en tus actividades diarias
- Te despiertas durante la noche
- Te sientes agotada

¿Cómo mejorar la calidad de sueño?
Duérmete y despiértate a la misma hora: Es muy bueno mantener una rutina estable en tus actividades diarias: comidas, ejercicio y sueño. Ser regular con un hábito ayuda a que el cuerpo comprenda cuándo es el momento perfecto para relajarse, así que sé constante con el horario de ir a la cama y despertar.
Relájate: Antes de ir a dormir prueba tomar un baño caliente (con agua templada), te sentirás mucho más relajada y tener una temperatura corporal más cálida te ayudará a dormirte antes. Si lo deseas, puedes agregar una esencia de lavanda para bajar la tensión corporal y el estrés acumulado en el día. Otras opciones son practicar la meditación o escuchar música.
Apaga tus pantallas: Deja de utilizar el celular, la tablet o computadora por lo menos dos horas antes de ir a dormir, ya que la luz que emiten las pantallas activa el cerebro.
Cena ligero y temprano: Si vas a cenar que sea al menos dos horas antes de irte a la cama, así harás una mejor digestión y no sentirás pesadez a la hora de dormir. Un plato ligero ayuda a pasar una buena noche.
Evita el deporte: Obviamente nos referimos a practicarlo en un horario nocturno, mejor ejercítate por la mañana o a media tarde.
Cambia la cafeína: Bebidas como el café contienen sustancias estimulantes que te mantienen despierta, por lo que es preferible que las consumas en la primera mitad del día o que las cambies por una infusión como la valeriana, aliada natural para dormir bien.
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