El nuevo sistema de transporte será redituable siempre y cuando funcione el sistema, para lo cual se requiere organización y trabajo para que haya un sistema digno, estableció el concesionario de la Ruta Poniente-Sur y BRT2, Ever Morales Nájera.
Indicó que es preponderante salir de ese miedo de que no se puede y, tanto él como sus socios como transportistas, están confiando en que muchos automovilistas van a dejar sus automóviles para usar los camiones.
Sin embargo, ese cambio no será inmediato ya que, por ejemplo, las nuevas unidades para el troncal tardarán en llegar por lo menos cuatro meses, porque si se hace como van las pláticas de los proyectos, será para finales de noviembre y principios de diciembre cuando puedan estar en la ciudad.
Los transportistas del sistema BRT2 serán beneficiados con un financiamiento por parte del Gobierno del Estado, el que podrá liquidarse a través de un eficiente sistema de recaudo y credencialización de los usuarios, explicó.
Bajo esa perspectiva, continuó, el éxito debe tener como base un sistema que debe funcionar.
Informó que el precio unitario de las 80 unidades que adquirirá la autoridad estatal, 40 para BRT1 y 40 para BRT2, es de 4 millones de pesos, cantidad que en el caso de los concesionarios que trabajarán en la segunda ruta troncal liquidarán con sus respectivos intereses.
El precio es elevado porque los camiones cuentan con aire acondicionado, acceso para personas con discapacidad, WiFi y otras características que elevan la calidad del servicio, agregó.
La capacidad de las unidades será, en el caso de los articulados, de 140 personas por viaje y, en el caso de los modelos conocidos como padrones, de 70.
El transportista declaró que el desplome del servicio de transporte en Ciudad Juárez se generó en gran parte por el incumplimiento de su gremio y otras circunstancias oficiales.
Cito, por ejemplo, que las unidades de la empresa que encabeza tienen adeudos por cuatro o cinco años por revalidación vehicular y placas.
En lo personal, dijo, enfrenta adeudos de entre 20 mil y 30 mil pesos por cada una de las 26 unidades con las que trabaja en la ruta Poniente-Sur.
“Los transportistas lo fueron dejando, antes no había tarifa (suficiente para enfrentar los gastos de operación), lo más fácil es echarle la culpa a otra gente, pero tenemos que reparar y ponernos al corriente”, opinó.
Ahora, indicó, las facilidades que la autoridad le da al público en general fueron extendieron a los concesionarios e incluyen descuentos en impuestos y recargos, por lo que debe aprovecharse esa facilidad.
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