Unos 200 migrantes, casi todos venezolanos, deambularon este mediodía en las inmediaciones del río Bravo, con la intención de cruzar de forma indocumentada hacia Estados Unidos.


Entre los migrantes se observó a hombres y mujeres adultos, así como otros adolescentes y niños.
Incluso una mujer migrante jalaba un perro con una correa.
Ante una ruda postura de los soldados voluntarios de la Guardia Nacional de Texas que los rechazaban, la mayor parte de las personas en movilidad agrupadas no se atrevió a irrumpir al lado norte de la alambrada de púas.

Según observaron periodistas de Norte Digital, los migrantes caminaron varios kilómetros desde el puente internacional Lerdo, hasta poco después de donde se ubica el marcador número 30 en el muro fronterizo de El Paso, Texas.
Los migrantes se fueron buscando algún punto por dónde traspasar los alambres de púas, pero les era difícil encontrarlo, aparte de la negativa de los elementos de uniforme militar.


Por más que suplicaban que los dejaran entrar, la respuesta era “no”.
Finalmente, los migrantes no pudieron cruzar en masa como era su intención y algunos se quedaron a esperar una mejor oportunidad en diferentes puntos de la cerca con navajas. Otros optaron por retirarse al ver la dificultad, mientras los pocos que cruzaron fueron detenidos por agentes de la Patrulla Fronteriza.
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