Árboles con las copas cercenadas, troncos cortados de manera abrupta, ramas gruesas reducidas a muñones y montones de desechos abandonados sobre las áreas verdes forman parte del panorama que dejaron las cuadrillas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en Campos Elíseos y el Parque de la Familia.
Desde hace aproximadamente dos semanas, trabajadores apoyados con grúas realizan cortes en ejemplares de gran tamaño cuyas ramas alcanzaron o rebasaron los cables del suministro de energía eléctrica.
Las imágenes muestran pinos con buena parte de sus copas eliminadas y cortes de gran diámetro realizados a pocos metros de las líneas eléctricas. En algunos casos, únicamente permanecen troncos desnudos entre el follaje; en otros, las ramas retiradas fueron tiradas al pie de los árboles y junto a los postes.

Las intervenciones se llevan a cabo en plena temporada de calor extremo, cuando las temperaturas en Ciudad Juárez superan los 40 grados centígrados. La severidad y forma irregular de los cortes también evidencian que el trabajo no fue realizado con una técnica de poda especializada.
El ingeniero agrónomo Daniel Delgadillo Pérez, vocero de la asociación civil Árboles en Resistencia, advirtió que estas acciones deben efectuarse con los permisos ecológicos correspondientes y, sobre todo, durante la temporada adecuada, que comprende de octubre a marzo.
“Ellos llegan, podan y se van”, señaló, al considerar que, en algunos casos, las labores no se llevan a cabo con la técnica adecuada ni bajo la supervisión de personal especializado.
Delgadillo también forma parte del Frente en Defensa del Chamizal y conoce los cuidados que requiere el arbolado urbano. Explicó que los árboles ubicados sobre las banquetas son bienes públicos, por lo que la CFE, pese a ser una institución federal, debe contar con la autorización de dependencias como la Dirección de Ecología o la Dirección de Parques y Jardines antes de intervenirlos.
Raúl, trabajador de un área verde en Campos Elíseos, mencionó que las cuadrillas de la CFE dejan en los parques los restos de los árboles que cortan. Indicó que generalmente retiran las ramas que crecieron demasiado y alcanzaron el cableado eléctrico.
Carlos, vecino del mismo sector, relató que durante las últimas semanas ha visto llegar las grúas de la Comisión. Los trabajadores suben con herramientas y cortan rápidamente las ramas o los troncos que se cruzan con las líneas de energía.



Delgadillo agregó que desconoce si la CFE cuenta con los permisos correspondientes y alertó que las podas realizadas durante la temporada de calor pueden causar graves daños a los árboles, debido a que cada corte representa una “herida”.
Cuando los cortes son de mayor tamaño, explicó, la cicatrización puede ser más lenta y los ejemplares quedan expuestos a infecciones. Incluso, pueden secarse después de una intervención inadecuada.
“Las podas deben evitarse en periodos de calor extremo; los cortes pueden dificultar su recuperación y favorecer infecciones”, advirtió.
Para evitar que la protección del cableado eléctrico implique la mutilación del arbolado urbano, propuso que el Gobierno Municipal impulse reuniones entre ciudadanos, organizaciones ambientales y autoridades de los distintos niveles de gobierno, con el propósito de elaborar un plan y establecer normas claras para estas intervenciones.
También llamó a fomentar una cultura de cuidado de los árboles y recordó a la ciudadanía que debe evitar plantar especies que, por su altura, puedan alcanzar las líneas eléctricas.
Recomendó utilizar especies adecuadas para el clima de la región y para los espacios disponibles, como palo verde, huizache, moro, olmo y álamo.