Un bombardeo ruso a un cuartel ubicado en la ciudad ucraniana Mikolaiv, dejó al menos unas 50 personas muertas; las operaciones de rescate continúan.
En el lugar, había al menos 200 soldados durmiendo en los barracones”, de acuerdo con Maxim, un militar de 22 años que dio una entrevista en el lugar.
Se reportó que se recuperaron unos 50 cadáveres, aunque no se sabía “cuántos quedan debajo de los escombros”, de acuerdo al joven soldado.
Evgueni, otro militar en el lugar, estimó que los muertos podrían llegar a 100. Seguimos contando, pero es imposible, debido al estado de los cuerpos”, indicó un rescatista.
El lugar, que se encuentra al norte de esta ciudad, quedó en ruinas luego del impacto de seis cohetes.
Olga Malarchuk, portavoz militar, comentó que no estaban autorizados a decir nada, porque las operaciones de rescate no han terminado y no se ha notificado a todas las familias.
“Todavía no estamos en condiciones de anunciar un balance y no puedo decirles cuántos soldados estaban presentes”, dijo.
Los rusos “atacaron cobardemente a soldados que dormían”, denunció el gobernador de la región, Vitaly Kim, en un video publicado en su perfil de Facebook.
Mikolaiv es escenario de intensos combates y bombardeos rusos, emplazamiento estratégico por tratarse de la última etapa antes de la gran ciudad portuaria de Odesa.
El texto original se puede encontrar en Informe Confidencial, sitio con el que Norte Digital tiene un acuerdo para publicarlo.
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