La afluencia de paisanos u otros extranjeros que llegan a tramitar alguna visa en el Consulado General de los Estados Unidos en Ciudad Juárez bajó entre un 60 y 70 por ciento en las últimas semanas, señaló José Roberto Valenzuela, empresario del segmento de servicios de casas de huéspedes y facilitación de traslados Juárez-El Paso.
Dedicado desde hace 8 años a ofrecer servicio a personas que llegan de distintas partes de México, Estados Unidos y otros países, Valenzuela dijo que, a excepción de la pandemia, nunca se había presentado una disminución tan drástica.
Desde 2018 -recordó- su empresa Casa Fraternidad se dedica brindar hospedaje y apoyo a paisanos que vienen a arreglar residencia en Estados Unidos.
Explicó que la razón de la caída es que en el Consulado estadounidense se está implementando un nuevo sistema para esos trámites.
La primera suspensión fue del 25 al 30 de agosto y ahora la extendieron a todo septiembre, por lo que -estimó- es probable que se trate de un ejercicio que puede quedar resuelto a partir de octubre.
“Lo que yo creo es que se está implementando un nuevo sistema para las entrevistas, porque desde hace más de un año, los procesos administrativos de las personas que entrevistaban, se pausaban porque el sistema anterior no cargaba, y los pausaban y los dejaban varados”, indicó.
Las fallas -dijo- eran situaciones ajenas al aplicante, que de todas maneras tenía que quedarse esperando en Juárez.
“La cancelación de citas tan repentinas, afecta bastante al ramo hotelero y a los negocios que brindamos un espacio de apoyo para los que vienen a arreglar residencia”, insistió.
Con esta suspensión -detalló- las personas dejan de venir y el negocio ya no puede pagar su nómina, servicios, impuestos y rentas, porque la mayoría funcionan en el esquema de subarrendamiento.
La diferencia con lo que ocurría antes de agosto “es abismal”, al grado que la disminución en servicios solicitados podría ser de entre el 60 y el 70 por ciento, ponderó.
Compartió que, en promedio, por semana ellos atendían de 15 a 20 reservaciones con una capacidad instalada de 40 habitaciones, y actualmente están atendiendo únicamente de tres a cuatro.
Respecto al número de negocios que ofrecen este tipo de servicios en la ciudad, aclaró que no tenía un dato oficial, pero podrían ser alrededor de 600, sin contar con los hoteles y moteles que existen y que ofrecen un servicio diferente.
Valenzuela explicó que, en ese modelo de negocios, el suyo es de los más grandes, pero la mayoría de los que hay, son negocios con una capacidad promedio de seis habitaciones, que no resistieron el embate y tuvieron que cerrar.
En su caso, descartó esa posibilidad, porque, aunque la situación se complicó, siguen teniendo clientela.
Reconoció que se han visto en la necesidad de descansar gente e incluso prescindir del servicio de algunos colaboradores, ya que, de una plantilla de 20 personas, actualmente se quedaron con menos de diez.
“Confiamos que la situación se va a normalizar pronto, porque se trata de la implementación de un nuevo sistema en el Consulado, que yo creo se va resolver”, indicó.
En ese sentido, reiteró que muchos negocios pequeños o algunos de reciente creación, que estaban emprendiendo, ya no pudieron.
“No soportaron porque ya no pudieron pagar la renta, no tuvieron para pagar la nómina o la mensualidad del carro que sacaron de agencia para dar un servicio completo y cómodo a los usuarios”, detalló.
Los que son un poco más grandes, dijo, ya se están terminando los ahorros que tenían y en este momento, tienen cierta incertidumbre, pero existe la confianza en que con el nuevo sistema, las cosas se normalicen y puedan mejorar, concluyó.