La intensa actividad eléctrica y las fuertes ráfagas de viento que acompañaron la microtormenta registrada la noche del viernes dejaron dos palmeras incendiadas, estructuras derribadas y movilizaron a los cuerpos de emergencia, que atendieron 47 servicios en distintos puntos de Ciudad Juárez.
La Dirección General de Protección Civil informó que el fenómeno se presentó entre las 20:00 horas del viernes y las 00:00 horas del sábado, sin que se registraran personas lesionadas ni afectaciones de gravedad derivadas de las condiciones meteorológicas.


Uno de los incidentes más llamativos ocurrió en la colonia San Antonio, donde una palmera se incendió presuntamente a causa de un arco eléctrico.
Poco después, un rayo impactó otra palmera sobre la calle Francisco Villa, en la Zona Centro, provocando un segundo incendio que fue controlado por elementos del Departamento de Bomberos.
Las fuertes ráfagas de viento también derribaron estructuras metálicas y lonas de varias carpas instaladas en la Plaza de la Mexicanidad.
Protección Civil destacó que el evento programado en ese lugar fue suspendido minutos antes de que comenzaran los vientos, una decisión que evitó riesgos para los asistentes.
Durante las últimas 24 horas, el Departamento de Bomberos atendió 33 servicios de emergencia, mientras que Rescate Municipal realizó 14 intervenciones, la mayoría relacionadas con los efectos de la tormenta.
Fuera de los incidentes ocasionados por el clima, los cuerpos de emergencia atendieron un incendio provocado por una fuga de gas en un cilindro de 10 kilogramos ubicado en el patio de una vivienda.
En ese hecho resultó lesionado un hombre con quemaduras de primer y segundo grado en las extremidades superiores, quien posteriormente fue trasladado por sus familiares a recibir atención médica en El Paso, Texas.
¿Qué es una microtormenta?
De acuerdo con la literatura especializada en fenómenos meteorológicos, una microtormenta, también conocida como microrráfaga (microburst), es una poderosa columna de aire frío que desciende desde una nube de tormenta y, al impactar el suelo, genera vientos que se dispersan con gran intensidad en todas direcciones. Aunque este fenómeno suele abarcar un área menor a cuatro kilómetros y durar apenas unos minutos, puede provocar daños importantes por la fuerza de sus ráfagas, como caída de árboles, anuncios, estructuras ligeras y afectaciones al tendido eléctrico, además de representar un riesgo para la navegación aérea.