Tulsi Gabbard anunció que dejará la Dirección de Inteligencia Nacional de Estados Unidos a partir del próximo 30 de junio, en una salida que ocurre en medio de versiones sobre tensiones internas dentro de la administración del presidente Donald Trump.
La excongresista y funcionaria federal aseguró que su renuncia se debe al estado de salud de su esposo, Abraham Williams, quien fue diagnosticado con una rara forma de cáncer óseo.
Sin embargo, medios estadounidenses como The Washington Post y The Guardian reportaron que la relación entre Gabbard y sectores de la Casa Blanca se había deteriorado en semanas recientes por diferencias relacionadas con política exterior y seguridad nacional.
Uno de los principales puntos de fricción habría sido Irán, luego de que Gabbard evitara respaldar completamente declaraciones de Trump sobre amenazas “inminentes” provenientes de Teherán durante comparecencias ante el Congreso.
Durante su gestión, Gabbard coordinó las 18 agencias de inteligencia de Estados Unidos, aunque también enfrentó críticas por sus posturas sobre Rusia, Siria y el manejo de información clasificada.
La excongresista y funcionaria federal difundió este jueves una carta oficial dirigida al mandatario estadounidense en la que explicó que su renuncia obedece al estado de salud de su esposo, Abraham Williams, quien fue diagnosticado con una rara forma de cáncer óseo.

“Debo apartarme del servicio público para estar a su lado y apoyarlo completamente en esta batalla”, escribió Gabbard en el documento fechado el 22 de mayo de 2026.
En la carta, la todavía directora de Inteligencia Nacional señaló que no podía pedirle a su esposo enfrentar solo el tratamiento mientras ella continuaba en un cargo “demandante y absorbente”.
La Casa Blanca informó que Aaron Lukas quedará como encargado interino de la oficina mientras se define a su reemplazo.