Joe Biden se prepara para enfrentar las crecientes amenazas a la salud pública y la seguridad nacional que heredará en nueve semanas, ante la negativa de Donald Trump de apoyarlo en el proceso de transición de la Casa Blanca.
Biden, que no tiene acceso a las sesiones informativas de inteligencia que suelen recibir los presidentes electos, tuvo una reunión virtual el martes con una serie de expertos de inteligencia, defensa y diplomacia.
Ninguno de los expertos forma parte del Gobierno en este momento. Lo que planteó dudas sobre si el demócrata está recibiendo la información más actualizada sobre los peligros que afronta el país.
La vicepresidenta electa Kamala Harris tuvo una reunión más formal el martes como miembro del Comité de Inteligencia del Senado.
Mientras la peor pandemia en un siglo golpea a Estados Unidos, el actual Gobierno impidió que Biden y su equipo de transición colaboren.
En lugar de eso, los representantes de Biden tienen previsto reunirse directamente esta semana con compañías farmacéuticas. Buscan determinar la mejor forma de distribuir al menos dos vacunas prometedoras a cientos de millones de estadounidenses. Es el mayor desafío logístico que afronta un nuevo presidente en generaciones.
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