Las demoliciones de viviendas asentadas de manera irregular junto al muro fronterizo en la zona de Anapra continuaron este miércoles, en un operativo que busca despejar áreas consideradas de riesgo para la seguridad y vigilancia de la frontera entre Ciudad Juárez y El Paso.
Desde temprana hora, maquinaria pesada trabajó en la remoción de construcciones ubicadas a escasos metros de la barrera fronteriza, mientras elementos del Ejército Mexicano mantenían vigilancia en los caminos de terracería que recorren el sector.
En el lugar podían observarse montones de escombro, bardas derribadas y viviendas parcialmente destruidas. Algunas estructuras quedaron reducidas a habitaciones aisladas, con muros expuestos y servicios aún visibles entre los restos de concreto y tierra.
Los trabajos forman parte de una estrategia iniciada semanas atrás a petición de autoridades militares para mejorar la visibilidad y el control de una zona que históricamente ha sido utilizada para el cruce irregular de personas hacia Estados Unidos.
De acuerdo con los señalamientos realizados por autoridades federales, varias de estas construcciones eran utilizadas por traficantes de personas, conocidos como “polleros”, para ocultar migrantes o resguardarlos temporalmente antes de intentar cruzarlos al vecino país.
La franja intervenida corre paralela al muro fronterizo y atraviesa una zona de difícil acceso, rodeada por cerros y caminos sin pavimentar, condiciones que durante años facilitaron actividades relacionadas con el tráfico de personas.
Hasta el momento, las autoridades no han informado cuántas viviendas serán demolidas ni la duración total de los trabajos, aunque las labores continúan avanzando en distintos puntos del sector.