Trabajadores de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS) repartieron esta tarde botellas de agua para suavizar los largos tiempos de espera que enfrentan guiadores ante el cierre de los carriles de poniente a oriente del bulevar Juan Pablo II.
Entre las 14:00 y 15:00 el personal de la paraestatal se instaló en el cruce de esa vialidad con Antonio J. Bermúdez para ofrecer agua fresca a los conductores que se dirigían a sus destinos y que tuvieron que usar vías alternas y avanzar lentamente.
El tramo de Juan Pablo II fue cerrado de forma total desde el mediodía de ayer, lo que provocó embotellamientos y retrasos a los guiadores que utilizan esa ruta de forma cotidiana.
Ante la afectación a los automovilistas que causó la reposición del colector que corre por el bulevar, los trabajos se aceleraron y esta misma madrugada se terminó la reposición de la tubería de 1.82 metros de diámetro, pero está pendiente resanar el concreto hidráulico, informó el director ejecutivo de la paraestatal, Sergio Nevárez Rodríguez.
Añadió que es posible que la reapertura del cuerpo sur de la vialidad se adelante algunas horas y que se dé durante la madrugada del lunes.
El funcionario agradeció la paciencia de los fronterizos ante el impacto de la obra, la que no podía posponerse más debido al peligro que representaba la mala condición del colector para quienes circulan por ese punto.