El Gobierno de México solicitó suspender una subasta programada en Francia donde se ofrecen piezas prehispánicas, al considerar que su venta viola la legislación mexicana que protege el patrimonio arqueológico del país.
La Secretaría de Cultura federal informó que la petición fue enviada a la casa subastadora Millon, organizadora del evento en París, luego de que especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) identificaran cerca de 40 piezas de origen mesoamericano dentro del catálogo.
La razón principal de la solicitud es que, conforme a la legislación mexicana, todos los objetos arqueológicos son propiedad de la nación, por lo que su comercialización está prohibida.
Además, las autoridades sostienen que estas piezas probablemente fueron extraídas ilegalmente del territorio nacional, ya que la ley mexicana prohíbe desde el siglo XIX la exportación y venta de bienes arqueológicos.
Entre los objetos incluidos en la subasta se encuentran figuras y artefactos atribuidos a distintas culturas prehispánicas de Mesoamérica, cuyo valor estimado alcanza varios miles de dólares.
El Gobierno mexicano reiteró que estas acciones forman parte de la estrategia internacional “Mi patrimonio no se vende”, con la que busca impedir la comercialización de bienes arqueológicos mexicanos en subastas y colecciones privadas en el extranjero.
Dice Mario Vázquez que mexicanos confían más en EU que en México
El senador panista advierte una crisis de confianza en las instituciones tras el caso del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya
Rematarán 5 mil autos abandonados en corralones municipales
Se trata de unidades abandonadas por sus propietarios, muchas con reportes de robo o adeudos; serán subastadas exclusivamente para reciclaje y desmantelamiento
Consulado de Estados Unidos en Juárez subastará camioneta, equipos de cómputo y otros artículos
Subasta inicia el jueves próximo y termina el sábado
Así viajan a la Luna los nombres de desaparecidos en México en Artemis II
En la misión de la NASA, 52 nombres de personas desaparecidas en México viajan simbólicamente a la Luna. Familias exigen memoria y respuestas ante la crisis