Hay libros que nos recuerdan la infancia, los juegos, las travesuras, los días en la escuela y, aunque se trate de un libro del siglo XIX, retrata muy bien esta etapa infantil pasando a la adolescencia, me refiero a Las aventuras de Tom Sawyer (1876), escrita por Samuel Langhorne Clemens, mejor conocido como Mark Twain (Florida, Misuri, 1835-Stormfield, Connecticut, 1910). Twain escribió otras obras, como Las aventuras de Huckleberry Finn (1884), El príncipe y el mendigo (1881) o Vida en el Mississippi (1883), entre otras.
Este día les hablaré de Las aventuras de Tom Sawyer. Tom vive con su tía Polly, luego de que su madre lo dejara encargado con ella. Recordemos que en ese momento todavía era muy común tener en la servidumbre a parte de la población afroamericana que había sido esclava, así que se ve esa convivencia. Tom tiene un amigo, Huckleberry Finn, un chico que vive como vagabundo con el que ninguna madre deja jugar a sus hijos. Tom y Huck viven varias aventuras en el pueblo cerca del río Mississippi. Las preferidas tiene que ver con idear que son piratas en busca de tesoros.
En el pueblo de Tom Sawyer vemos los espacios importantes para la dinámica social de ese momento, como la escuela, en que primaban los castigos físicos ante la desobediencia, las chanzas, el juego en el salón y los enamoramientos por la llegada de la niña nueva. Otro lugar decisivo era la iglesia, donde los niños hacían trampa para conseguir ciertos premios, o se divertían con algún insecto que llevaban en una cajita de cerillos, incluso un perro podía entrar y quedarse dormido durante el sermón.
También se da cuenta de las posadas, de los negocios que podían llevarse a cabo en un lugar como ese. Y como no había internet ni redes sociales, las noticias tardaban en llegar días o semanas, ya sea por medio de los periódicos o de los rumores, así se enteraban de desastres, guerras o crímenes en otros condados, como cuando buscan a Joe el Indio que había asesinado a una persona en un asalto.
Un aspecto también relevante es la unión de la comunidad que existía como cuando buscan a Tom, Huck y otro de los amigos a quienes creían perdidos, pero se habían ido de paseo a una pequeña isla que estaba en medio del río porque jugaban a los piratas. Las aventuras de Tom Sawyer nos recuerdan parte de nuestra infancia y de la que poco a poco cambia en las generaciones nuevas.
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