El asesinato del doctor Louis Edward Holguín Andrade cimbró al gremio profesional en Chihuahua. El Instituto Estatal de Profesiones (IEPAC) alzó la voz con un pronunciamiento enérgico: la vida de quienes sirven a la sociedad no puede seguir en riesgo por ejercer su vocación.
Holguín Andrade, residente de pediatría en Ciudad Juárez, fue ultimado cuando apenas iniciaba su carrera dedicada al cuidado de los niños. Su muerte dejó a dos hijos huérfanos y a una esposa embarazada, símbolo del costo humano de una violencia que no da tregua.
El IEPAC calificó el hecho como una tragedia social que interpela no solo al gremio médico, sino a toda la sociedad. “El joven médico no solo representaba el futuro de la atención pediátrica en nuestro estado, sino también el compromiso ético y humano que caracteriza a las profesiones al servicio del bienestar colectivo. Su pérdida no puede ni debe pasar desapercibida”, expresó el organismo.
El Instituto convocó a médicos, ingenieros, arquitectos, docentes, psicólogos, contadores y demás profesionistas del estado a solidarizarse con el gremio médico y rechazar la indiferencia ante el clima de inseguridad. “La violencia que hoy golpea a uno de nuestros colegas, mañana puede tocar a cualquier otro. La indiferencia no es opción”, subrayó el Consejo Directivo
Exigencia a las autoridades
En su posicionamiento, el IEPAC demandó una investigación pronta y transparente que esclarezca el crimen y lleve a los responsables ante la justicia. Además, urgió a implementar políticas públicas que garanticen seguridad a quienes ejercen profesiones en el estado, así como fortalecer los apoyos institucionales para las familias víctimas de la violencia.
El Instituto cerró su postura con un recordatorio: la dignidad profesional debe ser protegida y la vida de quienes sirven a la sociedad no puede convertirse en una apuesta contra la violencia. Reiteró su compromiso de acompañar al gremio médico y de promover una cultura de respeto, justicia y paz.