EL PASO, Texas.- Un video que circula ampliamente en redes sociales generó cuestionamientos sobre el uso de la fuerza por parte de oficiales del El Departamento de Policía de El Paso (EPPD, por sus siglas en inglés) durante la detención de Kelcee Renee Hufford, de 28 años, quien tiene Trastorno del Espectro Autista.
El incidente ocurrió la noche del 1 de abril de 2026, alrededor de las 10:15 p.m., en el bloque 600 de East Rio Grande Avenue, en el centro de la ciudad.
Los oficiales acudieron al lugar para cumplir una orden de arresto contra Hufford por un cargo de Asalto que causa lesiones corporales (Violencia Familiar), derivado de una pelea previa con un conocido.
Según reportes y el video grabado por una familiar (presuntamente su madre), al intentar los oficiales detenerla, la mujer se resistió al arresto.
En la grabación se observa cómo un oficial le propina un puñetazo en la cara mientras Hufford se encontraba en el suelo.
También se menciona el uso de una pistola eléctrica (taser).
La familiar informó a los policías que Hufford tiene autismo y que estaba sufriendo una crisis por la sobrecarga sensorial y el estrés de la situación.
Se escucha a la detenida quejarse de “no poder respirar”.
Hufford fue arrestada por los cargos de asalto familiar y un cargo adicional de Resistencia al Arresto, Búsqueda o Transporte.

Fue ingresada al Centro de detención del condado de El Paso el 2 de abril y liberada horas después bajo una fianza de reconocimiento personal autorizada por un juez.
La foto de la ficha policial de Hufford muestra moretones e hinchazón alrededor del ojo izquierdo, consistente con el golpe visible en el video.
En el reporte del arresto por resistencia no se menciona específicamente el puñetazo observado en la grabación.
El EPPD emitió un comunicado en el que confirma que se utilizó fuerza durante la detención debido a la falta de cumplimiento por parte de Hufford. Conforme a su política, la División de Asuntos Internos (Internal Affairs) abrió una investigación sobre el incidente.

Hasta el momento no se han dado a conocer resultados de esa revisión ni se han presentado cargos contra los oficiales involucrados.
Las autoridades continúan con las investigaciones tanto del caso original de violencia familiar como del manejo del arresto.
El incidente ha generado debate público sobre los protocolos que deben seguirse al interactuar con personas que presentan condiciones del espectro autista durante detenciones policiales.