“José” se animó a cruzar a Estados Unidos por esta frontera de Juárez-El Paso, pero fue trasladado hasta el estado de California y fue deportado de forma exprés por Tijuana, Baja California.
Sin embargo, no se desanimó y regresó a Ciudad Juárez, donde esperará el momento de aventurarse nuevamente en busca del ansiado asilo político.
El venezolano de 32 años fue deportado a México y ahora se encuentra parado en medio del campamento ubicado junto al río Bravo, frente a una estación de la Patrulla Fronteriza.
Platicó este domingo, que cruzó a El Paso el lunes pasado y el miércoles fue llevado en avión al extremo oeste de Estados Unidos y regresado a este país.

Mencionó que los agentes estadounidenses lo entregaron al Instituto Nacional de Migración de México, donde ya lo tenían en un listado. Le pidieron su firma y le dieron un permiso por 30 días para que permanezca aquí.
Gracias a dicho permiso pudo comprar un boleto de avión para venir a Juárez, aunque para completar los 2 mil 400 pesos tuvo que pedir dinero en las calles.
Se gastó los últimos 110 dólares que le quedaban y ya se encuentra de nuevo en el campamento de Juárez.

Llegó el pasado viernes y ocupó una de las tiendas de campaña desocupadas por los otros venezolanos que han estado cruzando e los últimos días.
Mantiene la esperanza de que pronto se compadezcan las autoridades de Estados Unidos y les permitan estar legalmente allá, aunque tiene claro que la vigencia de la política Título 42 es hasta el 21 de diciembre de este año y si cruza antes de esa fecha, volverán a expulsarlo.
Ahora da testimonio a otros venezolanos que deciden cruzar ya, desesperados.
“No lo hagan, no crucen, es una locura, los van a botar igual que a mí, los van a mandar hasta California”, les dice.
Sin embargo, quienes lo escuchan esta mañana del domingo parecen no creerle del todo.
En pequeños grupos, se lanzan a las aguas del Bravo y caminan algunos entre las piedras acomodadas exprofeso.
De lado norteamericano, los reciben y les piden, primeramente, que coloquen su ropa en un gran contenedor de basura, para iniciar su proceso migratorio.
Belkis Sarmiento, una venezolana de 38 años, afirma por su parte que cruzará en un rato a Estados Unidos con sus cuatro hijos de 6, 15, 16 y 17 años de edad, porque el sistema político de su país no les permite sobrevivir.
Dice que ganaba un promedio semanal de 10 dólares, imposible para darles alimento siquiera a sus hijos, por eso se aventurará a ir de forma indocumentada, porque le han dicho que por ser menores de edad, es posible que sí los reciban.
En hechos distintos, migrante escapa de presunto secuestro y asesinan a hombre
Autoridades atendieron a un migrante que pidió ayuda tras escapar de sus presuntos captores y un homicidio a balazos en Ampliación Loma Blanca
Hallan a mujer sin vida en una brecha de Samalayuca
El cuerpo corresponde a una presunta migrante; autoridades buscan establecer su identidad y causa de muerte
Secuestro y falta de documentos, el ‘coco’ de migrantes en esta frontera: Coespo
Titular estatal afirma que el flujo migratorio se redujo alrededor del 90% en comparación con años anteriores
Vinculan a proceso a cuatro presuntos polleros por tráfico de migrantes
Mantenían a siete personas de origen centroamericano en una vivienda en la Felipe Ángeles