Ante el incremento en la entrada ilegal de migrantes hacia Estados Unidos, durante los últimos días, autoridades de la ciudad de Deming, Nuevo México, se declararon en estado de emergencia.
Pese a que la ciudad acondicionó las instalaciones en las que anualmente se realiza la feria Estatal del Suroeste de Nuevo México para recibir a los migrantes, su capacidad está rebasada ya que solo tiene capacidad para albergar a 140 personas, sin embargo, esperan la llegada de más migrantes, en los próximos días.
En declaraciones a la prensa, Raúl Mercado, jefe del Departamento de Bomberos, declaró que de momento solo los revisan medicamente para ver si están sanos uy si necesitan algo.
“Les damos comida, donde dormir mientras se van con las personas que los están ayudando o son responsables de ellos”, dijo.
Mencionó que ciudadanos voluntarios los apoyan en atender a las personas, en especial a los menores migrantes.
Un mes atrás la comunidad de Yuma, Arizona, también se declaró en estado de emergencia por el fenómeno migratorio, ante la incapacidad de poder lidiar con la cantidad de migrantes que la Patrulla estaba liberando en la ciudad por no tener recursos para poder procesarlas.
El pasado 14 de mayo en la comunidad de Deming fueron liberados 150 centroamericanos, se informó.
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