Poco veraces, pero muy voraces
Babalucas le confió a un amigo: “Mi esposa está otra vez embarazada. Tenemos ya cinco hijos, y viene otro. No sé qué hacer para evitar que siga creciendo la familia”. El amigo le aconsejó: “Contén tu instinto. Usa la cabeza”. “¡Oh no! –se alarmó el badulaque–
Por Catón