Los dos fuertes sismos de magnitudes 7.2 y 7.5 que sacudieron ayer el norte de Venezuela obligaron al gobierno de ese país a declarar el estado de emergencia, luego de que se reportaran daños en infraestructura, viviendas, carreteras y servicios públicos, además de al menos 20 réplicas que mantienen en alerta a la población.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunció la medida extraordinaria para coordinar la atención de la emergencia y acelerar las labores de rescate y evaluación de daños. Entre las primeras acciones ordenadas se encuentran la suspensión de clases durante el resto de la semana, la activación de toda la red pública de salud para atender a las personas lesionadas y la evacuación preventiva de edificios con daños estructurales.


También fueron suspendidos temporalmente los servicios de Metro y ferrocarril para facilitar las operaciones de emergencia, mientras que el suministro de gas doméstico fue interrumpido de manera preventiva en diversas zonas afectadas.
Las autoridades informaron que las entidades de Caracas, La Guaira, Miranda, Aragua, Carabobo y Falcón concentran las mayores afectaciones, con daños en viviendas, carreteras, sistemas de comunicación y servicios básicos.
A medida que avanzan las labores de evaluación, los organismos de protección civil confirmaron que se han registrado al menos 20 réplicas desde el movimiento principal. Especialistas señalaron que este comportamiento es normal tras un terremoto de gran magnitud, aunque exhortaron a la población a mantenerse alerta, evitar edificios dañados y atender únicamente la información emitida por las autoridades.
Ante la emergencia, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, expresó la solidaridad del Gobierno mexicano con el pueblo venezolano y ofreció apoyo humanitario y técnico para atender las consecuencias de los sismos.
La Secretaría de Relaciones Exteriores informó que México mantiene comunicación con las autoridades venezolanas y está en condiciones de enviar personal especializado en búsqueda y rescate, atención médica y ayuda humanitaria, en caso de que ese país lo solicite.
Mientras continúan las tareas de búsqueda, rescate y evaluación de daños, el gobierno venezolano mantiene el monitoreo permanente de la actividad sísmica y exhortó a la población a seguir las indicaciones de Protección Civil, debido a la posibilidad de que continúen presentándose nuevas réplicas.