La directora del Centro de Derechos Humanos Paso del Norte (Cdhpn), Carla Palacios, calificó como una buena iniciativa la creación del centro de atención a personas desaparecidas impulsada por el Gobierno Federal.
Sin embargo, advirtió que el proyecto presenta deficiencias importantes y que podría ser un retroceso si no se extiende a nivel local y no incluye a todas las instituciones de seguridad y espacios de albergue.
Señaló que la propuesta federal responde a una demanda histórica de las familias: fortalecer la búsqueda inmediata.
Es una buena iniciativa, indicó, especialmente porque es una propuesta que desde las familias ha surgido la necesidad de fortalecer los procesos de búsqueda inmediata, con el protocolo homologado de búsqueda.
Ante la desaparición o no localización de una persona tendría que estarse activando mecanismos de búsqueda de manera inmediata, sin que existan elementos para sostener que la persona hubiera sido víctima de un delito, explicó.


Por lo anterior, consideró positivo que se cree un centro de mando a nivel federal que permita conjuntar y compartir información entre las instituciones de procuración de justicia y seguridad para agilizar la localización de personas.
No obstante, Palacios señaló las limitaciones del proyecto, particularmente en estados como Chihuahua, que registra un alto número de desapariciones forzadas.
“Tienen que incorporar a todos los cuerpos de seguridad: policías municipales, estatales, Guardia Nacional, espacios donde pudieran estar retenidas personas de manera involuntaria como centros de rehabilitación, adicciones, albergues… cualquier espacio donde pudiera haber personas albergadas tiene que estar operando este centro de mando”, expuso.
La directora advirtió que uno de los mayores retos es que estos centros de mando se repliquen efectivamente a nivel local, ya que usualmente, se concentran solo en la Ciudad de México sin llegar a las regiones más afectadas.
De igual manera, con respecto a un reciente informe publicado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en el que se documentaron más de 130 mil casos de desaparición en México, aseveró que es un problema que ha superado a las autoridades mexicanas.
Es indispensable, indicó, la intervención de cuerpos diplomáticos a nivel internacional, de agencias internacionales, sobre todo por una crisis que ha rebasado a las autoridades federales.
“Ha existido poca voluntad de parte de las entidades del Gobierno mexicano por atender esta crisis. La cifra ha ascendido a 133 mil personas desaparecidas y lamentablemente no ha habido mejoras ni presupuestales ni en materia de coordinación de las instituciones”, concluyó.