A 15 días de que Óscar Sánchez Ruiz, conocido como “El Coquitas”, murió tras ser atacado por una jauría en la colonia Eréndira, su cuerpo sigue sin poder ser cremado y su familia enfrenta ahora una nueva carga: el cobro por mantenerlo en refrigeración.
Según familiares, autoridades estatales les prestaron el cuerpo únicamente durante dos días para velarlo; sin embargo, pasado ese tiempo se lo volvieron a llevar con el argumento de que la carpeta de investigación continúa abierta.
Natalia López, esposa del fallecido, explicó que el cuerpo se encuentra en la funeraria San Ángel, donde han esperado a que la Fiscalía General del Estado les entregue la hoja de liberación. No obstante, hasta el momento ese documento no ha sido expedido, lo que les ha impedido cumplir con la voluntad de cremarlo.
Indicó que la situación se agravó cuando en la funeraria les informaron que deberán pagar mil 500 pesos diarios por el resguardo del cuerpo en refrigeración. De mantenerse así durante un mes, el monto podría alcanzar los 45 mil pesos.
Se trata de una cantidad que, dijo, está fuera de su alcance, pues la familia perdió su principal fuente de ingresos con la muerte de Sánchez Ruiz.
Ante ello, hizo un llamado tanto a los fiscales de la zona norte como al fiscal general del estado para que intervengan y agilicen la liberación del cuerpo.
López también señaló que, hasta ahora, ninguna autoridad ha ofrecido apoyo para cubrir los gastos funerarios ni algún otro tipo de ayuda, pese a que el fallecimiento ocurrió a causa de un ataque de animales y no hay responsables claros.
Agregó que la necropsia confirmó que la causa de muerte fueron las mordeduras de los perros, lo cual quedó asentado en un documento que ella misma firmó.
Finalmente, consideró que la investigación no ha avanzado, ya que la mujer que habitaba el terreno donde se encontraban los perros ya no está en el lugar y, según versiones, se trataría de una persona en situación de calle, difícil de localizar.