La Dirección de Desarrollo Urbano clausuró la recicladora “Panchito”, ubicada en el kilómetro 5 de la avenida Óscar Flores Sánchez, tras una serie de denuncias ciudadanas por presuntas afectaciones ambientales y a la salud.
Habitantes del sector, acompañados por organizaciones como Guardianes del Medio Ambiente, mantuvieron durante meses una campaña de denuncias públicas y quejas formales ante autoridades de los tres niveles de gobierno.
Los sellos de clausura fueron colocados en los accesos del establecimiento, dedicado a la compra de metales y al desmantelamiento de vehículos en sus patios.
En reuniones con funcionarios, vecinos y activistas señalaron que residentes de la zona presentan enfermedades respiratorias que atribuyen a la supuesta quema de materiales para la extracción de metales, así como a incendios recurrentes dentro del predio.
Hasta el momento, la Dirección de Desarrollo Urbano no ha emitido una postura oficial sobre la clausura. Sin embargo, la regidora Fernanda Ávalos Medina (PVEM), coordinadora de la Comisión de Ecología del Ayuntamiento, confirmó el cierre del establecimiento y señaló que solicitó un informe para conocer los motivos.
Previamente, la dependencia había acordado con la empresa un horario de operación, en respuesta a denuncias por contaminación auditiva y daños en viviendas, presuntamente ocasionados por maquinaria pesada durante la noche y la madrugada.
También se había advertido de manera reiterada la prohibición de realizar quemas al aire libre. El año pasado, la recicladora fue multada tras registrarse un incendio al interior de sus instalaciones.
Las quejas constantes de los vecinos, así como la difusión de un video en el que se observa el incendio de un vehículo en proceso de desmantelamiento, presuntamente dentro del predio, habrían derivado en la clausura del negocio por parte de las autoridades municipales.