Regresando a terrenos azules, se desató una grilla de regulares dimensiones por la idea de la dirigencia de buscar fuera del PAN la candidatura por la alcaldía.
El expresidente del Comité Municipal, Jorge Espinoza, quien fue titular de la Consejería Jurídica en la administración de Javier Corral, se lanzó en redes en contra de la dirigencia por esa estrategia.
Reclamó que se anden buscando candidaturas de ciudadanos desconocidos y advirtió que el PAN no necesita improvisados para la siguiente contienda electoral municipal.
**
Espinoza hizo su publicación luego de que la presidenta estatal, Daniela Álvarez, reveló que ya se habían tenido acercamientos con Isela Molina, expresidenta de Canacintra, y con Thor Salayandía, presidente del Bloque Empresarial Fronterizo, para invitarlos a sumarse al proceso interno que busca lanzar al perfil mejor posicionado.
Incluso, Espinoza bromeó en redes cuando se publicó la postura de Salayandía, respecto a que aceptaría una invitación directa para ser candidato, pero no para medirse en encuestas.
“¿Y su nieve de qué sabor?”, cuestionó el expresidente. Thor le siguió la corriente y dijo preferir la de vainilla.
Otro expresidente, Gabriel García Cantú, también se sumó al chacoteo y pidió que alguien asesore al empresario que quiere entrarle a la política.


**
Volviendo a la publicación de Espinoza, también recibió críticas, sobre todo porque sugirió como buen perfil panista al empresario René Mendoza, su amigo.
No faltó quien le recordara que tampoco Mendoza se ha dejado ver por el PAN y que cuando lo hizo anteriormente fue porque andaba buscando alguna candidatura.
Total, que se intercambiaron comentarios por todos lados. El propio Mendoza se la regresó a Thor por su postura de no aceptar competencia y le dijo que era como “querer cobrar la nómina de la semana y no ir a trabajar”.
A ver en qué termina el entuerto azul. La presidenta Daniela Álvarez prácticamente descartó que se pueda aceptar el condicionante de Thor y advirtió que le entre quien así lo desee y acepte los lineamientos fijados por la mesa municipal.
A lo mejor, Thor se está dando a desear, porque ya tendría ofrecimientos del PRI y de Movimiento Ciudadano para ser candidato a la alcaldía juarense.
—–ooo—–
Mientras en el PAN se desata la grilla por abrirle la puerta a candidatos externos y los propios reclaman espacio en la mesa, en los pasillos del poder azul ya también se juega otra disputa, más silenciosa pero igual de determinante: quién será el elegido para ir por la Presidencia Municipal de Chihuahua y quién se quedará a cuidar la casa.
En los corrillos del PAN y en los del Palacio de Gobierno —que, para el caso, son los mismos— corre la versión de que la candidatura a la alcaldía de la capital se definirá prácticamente en un volado: el que gane se lanzará a hacer campaña y el que pierda, pues a poner la casa en orden para entregarla lo mejor posible.
Los datos que fluyen en esos ágiles “radiopasillo” del Palacio, de la Torre Legislativa y de las instalaciones del Estatal del PAN convergen en el mismo punto: el Gobierno del Estado no se puede quedar sin sus dos operadores políticos más avezados: César Jáuregui Moreno y Santiago De la Peña.

Puede que ambos sean candidatos, pero no al mismo tiempo. Suena a galimatías, pero, ya explicado, encuentra sentido el dato que le pasaron a este Mirone.
**
El que se vaya como candidato a presidente municipal deberá, por ley, separarse de su cargo y poner distancia de cualquier función gubernamental, lo que dejará un boquete en la administración estatal en un momento crítico: la preparación para la entrega del poder en 2027.
El otro podrá merodear los cargos de elección popular, pero tendrá que hacerse cargo de los “libros blancos”, esas cuentas finales de una administración, donde todo debe quedar “rechinando de limpio”.
Y no hay mucho margen para la duda: o es César Jáuregui o es Santiago De la Peña el que se quedará con esa tarea.
¿Qué pasará con quien se quede a cerrar la puerta y apagar la luz, mientras el otro recorre la ciudad buscando votos? Su “heroicidad” tendrá recompensa, según se comenta en el círculo cercano.
**
Ahora que se salvó —por un pelito— la figura de las candidaturas de lista, al que le toque perder el volado podría quedarse con el primer lugar plurinominal y, además, con la coordinación parlamentaria.
Nada mal como premio de consolación. Para el Gobierno, en cambio, implica dejar el cierre de la administración en manos firmes, mientras uno de los suyos sale a disputar una de las joyas de la corona panista: la alcaldía de Chihuahua.
Aún falta tiempo para que esa competencia tome forma, pero en esta carrera de resistencia rumbo a 2027, el grupo puntero ya se redujo: solo dos nombres en la punta. Falta ver quién gana el volado… y quién se “consuela” con una curul.
——ooo——
Con aquello de que medio Gabinete anda buscando chamba electoral, aunque sea de gobernador, a algunos se les aflojaron las amarras y se les olvidó que aún tienen un encargo en la administración pública. Peor aún, se les pasa por alto que tienen horarios de trabajo, material y papelería oficial e, incluso, telones de fondo.
Tal es el caso del secretario de Seguridad Pública del Estado (SSPE), Gilberto Loya Chávez, quien ahora sí, cual catcher de beisbol buscando atrapar un elevado, se arrancó la careta, la mandó lo más lejos posible y se abrió de capa: sí quiere ser candidato.
La frase no diría tanto si la hubiera pronunciado en una reunión de partido, en un convivio familiar o en la tertulia con amigos. El problema es que lo dijo en un acto público, con material propagandístico del Gobierno del Estado a sus espaldas.
**
El hecho ocurrió el pasado miércoles, cuando una mujer le preguntó, micrófono en mano, si está “en posición para ser nuestro próximo gobernador”. La respuesta de Loya Chávez fue contundente: aplausos de por medio, el “Capitán Centinela” soltó un “sí”.
Ni cómo ayudarle: lo dijo en un acto público y con los logotipos del Gobierno del Estado detrás. Cualquier opositor avispado, dentro o fuera del cuartel panista, podría tomarlo de la yugular y cocerlo en denuncias ante la autoridad electoral.
La buena noticia para Loya es que la oposición morenista anda en la modorra, ocupada en sus propias grillas internas, y por lo visto ni nota tomó del caso.
**
La cosa no paró ahí. Líneas más adelante, el propio secretario dijo que, “en su tiempo libre”, está concentrado en construir un proyecto para la gubernatura.
¿Qué entenderán en la SSPE por “tiempo libre”? Porque ya de por sí hay un subsecretario de Vialidad que encuentra espacio para despachar y dirigir un partido al mismo tiempo, con más razón lo ha de tener su jefe.
El problema no es solo el uso del tiempo y de los recursos públicos para proyectarse políticamente. Eso ya lo había señalado Mirone, al documentar el culto a la personalidad en sus comunicados oficiales.
El fondo es otro: que, en un encargo como el suyo, crea que hay margen para un proyecto político personal, como si no absorbiera todas las horas del día.
Porque una cosa es decir que quiere ser gobernador y otra muy distinta es sentirse satisfecho con los resultados, cuando Chihuahua ocupa el segundo lugar nacional en homicidios y aparece en los “top cinco” de otros delitos. Eso no es para indignarse, es para preocuparse.
—–ooo—–
Y mientras el “sí” de Gilberto Loya a la gubernatura todavía retumba —con todo y telón oficial de fondo—, no pasó ni un día para que la realidad política le bajara dos rayitas al entusiasmo.
De lo más comentado en los círculos blanquiazules es que ayer se le cebó al Capitán Centinela, Gilberto Loya, el respaldo campañero que le daría la gobernadora Maru Campos en su evento de la firma del convenio de colaboración del programa Sendero Seguro.
La mandataria canceló de último momento su llegada al Parque de la Familia, donde todo estaba servido para darle calorcito a los afanes electoreros del titular de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal, quien ya anda subido al proceso interno por la candidatura a la gubernatura, aunque bien podría caer en la contienda por la alcaldía.
**
No disimuló el secretario y hasta agüitadillo se puso porque no llegó la mandataria a su evento, aunque no faltaron las porras campañeras y los gritos de ¡Loya, Loya, Loya!
Hasta buen acarreo de colonos hubo, con cinco camiones de transporte especial que, muy ad hoc para el momento —aunque por mera coincidencia—, lucían vivos azules sobre fondo blanco. Ahí estaban las unidades, a la vista de todos, sobre la avenida Valle de Juárez.
La idea original, supo Mirone, era darle el espaldarazo a Loya, y por eso hubo movilización de vecinos y presencia de distintas dependencias y Secretarías involucradas en los Senderos Seguros.
**
No estuvo ahí la gobernadora, pero sí llegó al segundo evento de la agenda pública de ayer: la inauguración del colector Viñedos, esa sí, una obra de gran envergadura con una inversión de 188 millones de pesos.
Había expectativa también respecto a su participación en la agenda estrictamente panista, donde también hubo evento importante: la entrega de reconocimientos a representantes generales que, en un hecho inédito, se están cubriendo con más de un año de anticipación a la elección de 2027.
Ya comentaremos cómo estuvo esa grilla partidista, donde también se esperaba la participación del alcalde de Chihuahua y aspirante a la gubernatura, Marco Bonilla.
Don Mirone