La magistrada Nancy Escárcega Valenzuela optó por ser muy mediática para lograr su objetivo de ganar la elección de hace casi un año – lo logró a final de cuentas porque apareció en los acordeones de la estructura estatal azul – y no deja de mostrar lo que hace o deja de hacer en sus redes.
Pues no desaprovechó que en el Poder Judicial agarraron puente con los días santos y hasta le agregaron el miércoles por una cuestión de prestación sindical. Armaron sus minivacaciones y resulta que la magistrada del Tribunal de Disciplina Judicial fue a dar hasta la Patagonia, en el extremo sur del continente.
“Dominio de la comunicación. Estrategias de posicionamiento. Políticas Públicas Anticorrupción”, presume como atributos en su perfil de figura pública donde ha compartido videos y fotografías en medio de los glaciares, desde el 1 de abril.
Llamaron bastante la atención sus publicaciones, no nada más por las impactantes imágenes y la belleza del paisaje, también porque prácticamente se había desaparecido la magistrada desde que fue el centro de la polémica, por el caso de la semiliberación de su hermano, Édgar Herman Escárcega Valenzuela, sentenciado por un doble secuestro.
Se generó el escándalo cuando se habló de un presunto caso de tráfico de influencias, ya que el juez que dictó la resolución, Juan Carlos Erives Fuentes, acababa de asumir prácticamente como juez penal, al ser parte del paquete de figuras vinculadas a Movimiento Ciudadano que lograron ganar la elección judicial, gracias a los arreglos de los gerentes de la franquicia del partido naranja, con el PAN y con Palacio de Gobierno.
Por puritita coincidencia, el presidente estatal de MC, Francisco Sánchez, es el esposo de Nancy Escárcega, quien se promovió en campaña como la “magistrada incorruptible”.
Nancy había generado polémica desde antes, cuando trascendió que obtuvo una plaza modesta en el Poder Judicial en 2022, como pago al presidente y diputado de MC, por el voto a favor en la iniciativa que desapareció el concurso de oposición para elegir magistraturas.
El caso es que poco trabajo ha publicado o ha dado a conocer la magistrada, aunque ya lleva siete meses en el cargo, al que llegó prometiendo que trabajaría “comprometida con la verdad”, “para que la justicia no sea para unos cuantos” y para “frenar a los corruptos”.
“Somos a partir de hoy, guardianes intachables, incansables, incorruptibles que asegurarán la igualdad de las igualdades: la igualdad ante la ley”, dijo Escárcega el día en que asumió el cargo.


Pero desde que asumió en septiembre de 2025, poco se ha sabido de ella, fuera del escándalo en torno a la semilibertad de su hermano secuestrador…y ahora por las fotos de sus vacaciones.
“Los glaciares no son para nada pequeños, y sí hace frío, pero primero es el estilo”, escribió en una de sus publicaciones.
Claro que no faltó quien le cuestionara – en sus propias redes- el viaje: “¿Alcanzan esos viajes con sueldo de magistrada y sueldo de diputado?”, preguntó una seguidora identificada como Elizabeth Treviño. “A ti no te alcanza para una cuenta real”, le respondió la “magistrada incorruptible”.
Por cierto, hasta ahora tampoco se ha conocido nada de la investigación que, aseguró el presidente del Tribunal de Disciplina, Francisco Acosta Molina, se iniciaría en torno a la actuación del juez Erives Fuentes y sus vínculos políticos y personales con la magistrada y su esposo diputado.
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Durante años, desarrolladores evitaron donar tierra para parques, escuelas y servicios al cambiarla por obras “equivalentes”.
A estas alturas, ya no sabe Mirone si la expansión desordenada de Ciudad Juárez fue accidente o diseño deliberado, pero la justicia federal acaba de ponerle nombre a una práctica que durante años cambió la forma en que creció la ciudad: en vez de donar tierra, el fraccionador se aventaba unas “liebres” y con eso le cubría la obligación al Municipio.
No es casualidad que los fraccionamientos construidos en años recientes no tengan espacios para parques, escuelas o dispensarios médicos, porque el constructor no donó el terreno que por ley debió entregar.
¿Por qué? Porque hubo un alcalde que les cambió el tablero para que pudieran cambiar el terreno por obras, por pago en especie, pues.
Durante años, lo que por ley debía entregarse como suelo para escuelas, parques, estaciones de bomberos o equipamiento urbano, se sustituyó por obras, materiales o aportaciones “equivalentes”.
El problema es que la equivalencia administrativa no reemplazó el terreno físico, ni el cemento sustituyó el espacio. Y la ciudad creció… pero sin reservas. Ahí están, palpables, las consecuencias.
El origen del modelo se remonta a finales de 2020, cuando el entonces alcalde Armando Cabada reformó el Reglamento de Desarrollo Urbano junto con su directora de área. Ahí nacieron dos figuras: la Subdivisión Especial y la Transferencia de Potencial Urbano (TPU).
La primera permitió autorizar fraccionamientos pequeños sin pasar por Cabildo. Bastaba la firma de Desarrollo Urbano. La segunda fue más profunda: autorizó sustituir la donación del 12 por ciento del terreno —obligatoria por ley— por obras o dinero. Es decir, el “pago en especie”.

Así, el Municipio “ganaba” con obras “donadas”, mientras que el fraccionador convertía los lotes que debía donar en más casas para vender. ¡Puro negocio, nada de servicios!
Cinco años después, el Primer Tribunal Colegiado resolvió el amparo interpuesto por el Plan Estratégico de Juárez: el esquema es inconstitucional y debe eliminarse. Y el Municipio no tiene recurso para impugnar.
Pues bien, el problema no es jurídico, sino urbano. Porque lo que se perdió no fue un trámite, sino tierra. Suelo para escuelas que no existen, parques que no se construyeron, estaciones de emergencia que no tienen dónde instalarse.
La ley prevé que ese mecanismo sea excepcional, pero en Juárez se volvió regla. Además, las decisiones se tomaban en espacios reducidos, sin pasar por el pleno del Ayuntamiento.
Planeación urbana sin debate público. El aparato administrativo pasando por encima de la junta de gobierno que eligieron los ciudadanos por voto popular. Eso sí que es pérdida de autonomía municipal.
La actual administración ya firmó la abrogación del esquema. No por convicción, sino por orden judicial. El modelo cayó, aunque el daño se quedó.
Porque en Juárez no solo se cambiaron reglas. Se cambió tierra por papeles. Parques y escuelas por “liebres” del constructor… y esa tierra, la que no se donó, ya no regresará.
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En la grilla interna blanquiazul, entre lo más comentado del fin de semana, fue el evento que tuvo en Juárez el secretario de Seguridad Pública Estatal, Gilberto Loya. Tampoco descansó en días santos y se puso a grillar en su proyecto político rumbo al 2027.
Por lo que se ve, está cumpliendo con la encomienda de hacer el mayor ruido posible y que se note que hay competencia en el PAN; es decir, que no todo está completamente dicho en torno a la candidatura de Marco Bonilla por la gubernatura.
Es la jugada que articularon desde el Comité Ejecutivo Nacional del PAN, en acuerdo con Palacio de Gobierno, para intentar subirle la marca al PAN en la elección constitucional del 2027.
En ese mismo paquete está la presidenta estatal del PAN, Daniela Álvarez, en plan de competencia interna para generar mayor efervescencia política, mejorar posicionamientos personales y activar las estructuras partidistas.
Además, hay plan con maña: ya está bien cantado que aunque ni Loya ni Daniela consiguieran la candidatura grande frente al mejor posicionamiento de Bonilla, podrían caer en terreno menos árido para la candidatura por la alcaldía juarense. Incluso, a la hora de las definiciones, su aporte para jalar votos a la gubernatura, podría ser desde alguno de los distritos juarenses. El hecho es que aparecerán en las boletas del 2027, bajo la premisa de que lo que se haga desde Juárez, definirá lo que pase a nivel estatal.

Aparte, andan moviéndose sin mucha fuerza, pero intentado llevar algo de agua para su molino a la hora de repartir espacios, el senador Mario Vázquez y el alcalde de Delicias, Jesús Valenciano. Por lo menos ya se sentaron en la mesa de suspirantes.
Regresando a Gilberto Loya, El Capitán Centinela se dio vuelo en las instalaciones de un salón de baile o centro nocturno, dando a conocer su proyecto político a decenas de colonos, luego de una operación política que se orquestó desde la Secretaría de Seguridad Pública Estatal.
“Hoy en Ciudad Juárez tomamos protesta a más de mil ciudadanas y ciudadanos que se suman a las Redes Vecinales. Su compromiso demuestra que la seguridad también se construye desde la comunidad, con participación y confianza”, publicó el propio secretario en sus redes.
Por lo que se ve, no nada más se da vuelo el secretario aprovechando el aparato institucional de comunicación para hacer promoción personalizada, también se le arma estructura territorial desde la misma Secretaría.
Además, sigue el despliegue propagandístico en múltiples bardas y anuncios espectaculares. O sea que no batalla por financiamiento. Ahora sí que no se sabe dónde está saliendo todo el recurso. Esperemos y que no sea de los propios malandros a los que debería de combatir como secretario de Seguridad Pública.
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Lo de Loya, Daniela y otras figuras azules, no es la única tirada en ese afán de la dirigencia panista de hacer ruido, como parte de la estrategia que de pronto parece más una intentona de presionar y dejar contra las cuerdas a Marco Bonilla.
También está el asunto de las candidaturas externas o ciudadanas, esas que tanto pondera Jorge Romero desde el PAN nacional.
La verdad es que no ve Mirone que por ahí se pueda lograr algo de beneficio para el blanquiazul, luego de que nomás ninguna figura chihuahuense da color para esa aventura.
Hasta hoy son dos nombres los que se han mencionada como prospectos para la grande. Nos referimos al presidente de la Unión Ganadera Regional de Chihuahua, Álvaro Bustillos y al activista de la comunidad mormona de Galena, Julián LeBarón.
Muy pocas ganas se le vieron a Bustillos, cuando fue cuestionado por Norte Digital sobre la idea panista de medirlo frente a otros perfiles externos y las figuras del PAN que ya levantaron la mano por la candidatura al Gobierno del Estado.
Lo más que dijo es que no toma todavía la decisión de aceptar la invitación azul para participar y señaló – casi en tono de queja- que lo traen revuelto con todas las figuras panistas.


Bustillos ya estuvo en una mesa junto a Marco Bonilla, Daniela Álvarez, Gilberto Loya, Mario Vázquez y Jesús Valenciano, todos en calidad de prospectos por la gubernatura.
En la indefinición de su proyecto, se le vio bastante tibio al ganadero, igual que al PAN para impulsarlo o formalizar su participación, mientras que por el lado guinda, les están comiendo el mandado en cuanto al calendario electoral.
Respecto a Julián LeBarón, resulta que ni siquiera ha recibido invitación formal para considerar la propuesta. También se lo dijo a Norte Digital: no existe ningún tipo de comunicación, aunque la dirigencia estatal insiste en que hay dos prospectos ciudadanos para incluirlos en su ejercicio.
No cerró LeBarón la puerta completamente a la posibilidad, que dijo que evaluaría si se le presenta, pero el hecho es que no hay nada formal. Hasta podría pensarse que se trata de puro asustar con el petate del muerto al suspirante más avanzado en el PAN, es decir, a Marco Bonilla. Fuera de esas dos figuras, a estas alturas no se ve que alguien más estaría dispuesto a medirse con el alcalde de la ciudad de Chihuahua.
Don Mirone