Fue una verdadera sacudida lo que ocurrió el fin de semana en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, la UACJ, particularmente en la elección del Comité Ejecutivo, o Mesa Directiva, del Sindicato del Personal Académico del Instituto de Ciencias Sociales, el ICSA.
Si bien la Secretaría General quedó en manos de Thelma Artalejo, la carta que representó a las estructuras oficialistas (ya era parte del Spaicsa como secretaria de Finanzas), prácticamente todo el Comité Ejecutivo fue para la parte disidente, la que se identificó con el grupo de Universidad Democrática.
A final de cuentas, en los hechos, lo que ocurrió fue que la candidatura que corrió en solitario por parte de Carlos Gutiérrez Casas, el abogado derechohumanista con corazón bien guinda, terminó por salvar el resultado para Thelma Artalejo.
Sin Carlos en las boletas, el triunfo habría sido de María Lourdes Almada Mireles, quien alcanzó 73 votos, apenas tres menos que los 76 de Artalejo.
Carlos Gutiérrez dividió la votación opositora con sus 38 sufragios y terminó, queriéndolo o no, ayudando a quien representó el tipo de sindicalismo que dijo combatir durante su campaña. Ya desde ante de la votación se discutía entre la base docente el papel que estaba jugando la candidatura de Carlos.
Los mal pensados confirmaron sus teorías cuando se contaron los votos, la noche del viernes. Y claro que no dejaron de voltear a ver la jugada que de alguna manera validó o maquinó con su colmillote político, el exrector Willy Campbell, cuando secundó la propuesta de Carlos para que se permitiera por primera vez (fuera de lo que marca el estatuto) el registro para contender por los cargos sin planilla, lo que le abrió el camino al abogado para ser candidato solitario.


Esa misma maniobra fue la que permitió que cinco de las seis carteras del Spaicsa quedaran en manos del mismo grupo de Lourdes Almada, quienes en la campaña, prácticamente trabajaron y se promocionaron en combo o en planilla.
De ese equipo son los ganadores Wilebaldo Martínez (Finanzas), Georgina Martínez (Asuntos Laborales), Germán Almanza (Organización), Bertha Martínez (Previsión Social) y Víctor Hernández (Relaciones Intersindicales).
Del grupo institucional u oficialista únicamente se impuso Paulina Calderón Márquez (Acuerdos) con cuatro votos arriba de Edith Vera Bustillos.
O sea que de alguna manera hubo reparto y apertura a la olla de presión interna por la corriente que creció en favor de una vida más democrática y en contra del sindicalismo blanco y las injerencias en el proceso desde las estructuras oficiales. Hasta podrá decir Willy que entregó buenas cuentas como responsable de la Comisión Electoral, respecto a la gobernabilidad interna.
Como quiera que haya sido, el cambio en las reglas del juego que permitió los registros sin planilla tuvo al final del proceso una fuerte repercusión con la configuración del Comité Ejecutivo, aparte del susto que generó en la parte institucional la cuasi derrota de Artalejo.
Seguramente tendrán mucho qué reflexionar, tanto quienes desde la base docente impulsan los avances democráticos como quienes se han resistido a implementarlos desde las estructuras oficiales universitarias.
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Ahora que se están acelerando los calendarios rumbo al 2027, que el tema del género por la gubernatura no está plenamente definido en el PAN y que ya está clara la apuesta de abrir el proceso interno para que haya competencia, es cuestión de un par de meses, a lo mucho, para que Daniela Álvarez deje su lugar el frente del Comité Directivo Estatal.
Con independencia de la manera en que concluya la aventura de participar en el proceso por la candidatura al Gobierno del Estado – muy probablemente con Daniela como candidata del PAN a la alcaldía juarense, o hasta para diputada federal en el Distrito 04- ya empiezan a sonar los nombres de prospectos para suplirla en el PAN.
Un primer nombre que surgió de manera muy natural, por su cercanía con la propia Daniela y por la forma en que han trabajado ambas en el equipo de la gobernadora Maru Campos, es el de la diputada federal plurinominal de la capital del estado, Rocío González.
De alguna manera habría continuidad en el trabajo y en las confianzas para seguir con el proyecto y la estrategia partidista.
Lo que supo Mirone es que el relevo vendría con candado de género, porque así salió, en su momento, la convocatoria en la que se inscribió Daniela como candidata única.
Todo se puede ajustar, pero no sería fácil desde el Comité Ejecutivo Nacional aventarse el tiro de cambiar, por aquello de que no faltan las impugnaciones o recursos legales en contra.
Si seguimos en el tema de las mujeres, otra alternativa es la diputada local de la ciudad de Chihuahua, Carla Rivas, quien en otro momento fue impulsada para ver si crecía su figura a nivel estatal para las candidaturas del 2027, pero no cuajó. Es parte del equipo de Palacio y bien podría tener la encomienda de dirigir el PAN, ya que no es elegible para buscar la reelección porque cumplirá con dos periodos consecutivos.



A Mirone le llegó el reporte de que la juarense Marisela Terrazas, exdiputada local y excandidata a la diputación federal que de alguna manera está en la banca, ya levantó la mano. Quién sabe si le alcance. Después de su aventura fallida del 2024 en el Distrito 04 federal, nada más le alcanzó para colocarse como asesora en la Junta Municipal de Agua y Saneamiento.
Hasta ahí va el tema de las mujeres. Y aunque lo más probable es que se mantenga el candado de género de la convocatoria original, no se descarta del todo que pueda aparecer un prospecto hombre.
El nombre que ya le llegó a Mirone, es el del coordinador de la bancada panista del Congreso del Estado, Alfredo Chávez, otro de los pilares operativos de la gobernadora, con vínculos a los grupos más fuertes del PAN en la ciudad de Chihuahua, como lo es el de los Gaudinis.
Ha hecho equipo con Daniela en el circulo de Palacio, pero no siempre hicieron clic en el pasado reciente. Supo Mirone que Chávez, igual que parte de un panismo más tradicional de la capital, no veía bien la personalidad o el estilo de liderazgo fronterizo de Daniela.
Quizás pudiera tener la oportunidad de asumir las riendas del partido, luego de que se ve difícil que pueda mantenerse en el proyecto por la alcaldía de Chihuahua, sobre todo ahora que están muy perfiladas las candidaturas de Santiago de la Peña como figura ciudadana y de César Jáuregui como liderazgo panista.
Chávez también podría aparecer después, sin ningún problema, en alguna de las candidaturas de las diputaciones federales de la capital, por lo que tendría jugada y futuro asegurado sin necesidad de ir por la dirigencia estatal.
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Hablando de grillas blanquiazules, el sábado se realizó el Consejo Estatal del PAN. Aunque había expectativa de que se presentaran dudas o más informes sobre las reglas del juego y el calendario rumbo al 2027, no fueron tema, ni las candidaturas, ni las fechas, ni el método de elección.
Lo más trascendente fue la presentación muy general de la estrategia por parte de un enviado del Comité Ejecutivo Nacional del PAN, quien planteó por qué es prioridad para el CEN lo que se está haciendo en Juárez.
En pocas palabras, se dijo que las otras ciudades con mayor carga e historial azul ya están topadas en su voto duro, y por eso será en Juárez, con mucho margen para crecer, donde se defina la elección estatal.
No suena nada fácil, pero la meta es la de obtener aquí hasta 250 mil votos, cuando los máximos más recientes andan en poco más de 120 mil sufragios.

Se supone ahí está el padrón electoral con todo su potencial y que la tierra es de quien la trabaja, por lo que la dirigencia explicó las expectativas de crecimiento a partir de la estrategia de El Toca-Toca, El Padre Nuestro, y El Terremoto.
En la sesión hubo homenaje a Pancho Barrio, informe financiero y aprobación del presupuesto para el 2026. Por cierto, serán 18 millones de pesos los que se repartan a los comités municipales, llevándose la mayor parte, Chihuahua y Juárez.
No acudió la gobernadora Maru Campos en esta ocasión, pero sí anduvo ahí como consejero y suspirante por la candidatura a la gubernatura, el alcalde Marco Bonilla.
De Juárez, anduvieron, allá acompañando a la presidenta estatal, Daniela Álvarez, el dirigente local, Ulises Pacheco y figuras como Raúl García Ruiz, Flor Cuevas, Gabriel García Cantú, Víctor Talamantes y Ricardo Vega.
Quien nunca se ha parado y ya se planea darlo de baja, es el director ejecutivo de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento, Sergio Navárez. Si cuando estaba en la nómina, no se reportaba, menos después de que le dieron las gracias.
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Quien libró los ajustes que se andan haciendo en la Subsecretaría de Educación y Deporte Zona Norte, de Gobierno del Estado, fue Alfredo Aguirre Carrete.
El exfuncionario municipal y operador territorial del PRI había llegado a la Coordinación de Educación Zona Norte, desde el mes pasado, cuando estaba al frente de la subsecretaría el hoy defenestrado Maurilio Fuentes Estrada.
El caso es que este fin de semana le llegó el nombramiento formal como coordinador, con la firma del secretario de Educación, Francisco Hugo Gutiérrez Dávila, Aguirre Carreta le deberá rendir cuentas aquí a Roberto Anaya, enviado apenas en la semana que pasó, para sustituir a Maurilio en la Subsecretaría.
O sea que el acuerdo de Palacio con liderazgos de origen tricolor continúa para lo que venga en el 2027, con independencia de que no haya alianza formal con el PRI de los Alejandros o “Alitos” que siguen presionando al PAN para ir juntos en la próxima elección.
Ya hemos dicho aquí que Maurilio nunca le entró a la operación política exigida por Palacio y por todo el Sistema PAN, pero parece que todavía hay confianza de que los funcionarios de origen tricolor le pongan a esa talacha, sobre todo si tienen perfiles de operadores, como el de Aguirre Carrete, uno de los articuladores en el pasado, de las estrategias electorales del tricolor.

Aguirre fue Oficial Mayor en la administración municipal de Enrique Serrano, quien es uno de los principales vínculos de Palacio con parte del PRI y actualmente se desempeña como titular del Consejo Estatal de Población (Coespo).
El antecesor de Aguirre Carrete fue Gerardo Arrieta Mendoza, quien en octubre del 2025 fue “renunciado”, por andarse tomando fotografías con la senadora Andrea Chávez en aquel evento en el que estuvo el secretario de Educación, Mario Delgado, para conocer el proyecto del nuevo CBTIS 291.
También fue separado del cargo el jefe de Servicios Regionales, Aldo Viezcas Alcántar, por lo que ahí está otra posición pendiente de definir.
Lo que supo Mirone cuando se anunció la separación de Maurilio Fuentes, es que toda el área de Educación, incluyendo sus organismos descentralizados, están bajo revisión y vienen más ajustes.
Don Mirone