El programa Juárez Amanece Limpio volvió a intervenir en el sur de la ciudad y logró recuperar un predio invadido en el fraccionamiento Rincón del Solar, donde durante meses se realizaron quemas clandestinas de residuos para la extracción de metales.
En el lugar operaban actividades irregulares en las que se quemaban llantas, hule y otros materiales, generando contaminación constante y afectando a los habitantes del sector.
La acción forma parte de la estrategia conjunta de los gobiernos Municipal y Federal para atender las causas que generan violencia e inseguridad, mediante la recuperación de espacios públicos y la limpieza de zonas degradadas.
Durante la jornada, vecinos del sector se sumaron a las cuadrillas municipales para rescatar el terreno, que estaba ocupado de manera irregular y convertido en un punto crítico de contaminación.
Las autoridades informaron que en estas labores se recolectaron 13 mil 580 llantas, además de retirar 890 toneladas de hierba y basura, mil 950 toneladas de escombro, 65 toneladas de tierra de arrastre y 176 toneladas de tiliches.
Las acciones se extendieron a colonias como División del Norte, El Vergel, Villa Colonial, Andrés Figueroa, Tierra y Libertad, Las Huertas, Pancho Villa, Praderas del Pacífico y 5 de Mayo, donde también se realizaron trabajos de limpieza.
En particular, en Rincón del Solar y Villa Colonial, habitantes y personal de Servicios Públicos atendieron espacios contaminados por residuos de mercados de segundas, escombro y desechos acumulados.
De acuerdo con vecinos y grupos como Guardianes del Medio Ambiente, el predio intervenido era utilizado para quemas clandestinas y desmantelamiento de vehículos, con el fin de obtener cobre y otros metales.
El terreno, de aproximadamente tres mil metros cuadrados, fue recuperado luego de que el propietario reclamó su posesión. Posteriormente, gobierno y ciudadanía retiraron varios dompes de desechos acumulados por estas actividades.
Para los residentes, la intervención representa un avance importante en una zona que además enfrenta la cercanía de hornos ladrilleros, otra fuente de contaminación.
Ahora, los vecinos esperan que el propietario del predio, identificado como el arquitecto Villalba, cumpla con su compromiso de cercar el terreno, a fin de evitar nuevas invasiones y el regreso de actividades contaminantes.