Apenas han pasado dos días desde que elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE) hicieron el traslado de 378 reclusas que habitaban las instalaciones del viejo Centro de Reinserción Social (Cereso) femenil número 2, ubicado a un costado del Cereso número 3 sobre la calle Barranco Azul, al nuevo Cereso femenil, en la colonia Carlos Chavira, y la estructura del anterior penal ya asoma las primeras señales de cambio.
Ahora, en la que era la entrada principal del Cereso femenil, únicamente quedan las sombras de aquellas letras metálicas que adornaban el área de recepción, marcando el inicio de lo que podría ser una nueva etapa para este lugar, de acuerdo con Ricardo Fernández Acosta, subsecretario del Sistema Penitenciario, Prevención y Reinserción Social.

Dijo que el plan de la SSPE con la construcción del nuevo Cereso femenil, no solo consistía en reducir la sobrepoblación del penal femenil, que era de un 30 por ciento, sino también para ayudar a combatir la existente en el penal varonil.
El nuevo espacio, edificado al suroriente de la ciudad, podrá recibir hasta a 440 internas, enfatizando en que no solo se aumentó la capacidad, sino que también las internas tendrán un mayor espacio al que tenían en las instalaciones anteriores, aseguró.
Explicó que las instalaciones del viejo Cereso femenil, ubicadas a un costado del Cereso número 3, serán reconvertidas para convertirse en una estancia nueva para los hombres, y con ello, ampliar la capacidad, hasta en 500 nuevos espacios.
Por el momento, no se mencionó una fecha programada para que comiencen las adecuaciones de este espacio, sin embargo, se prevé que para enero de 2027 ya pueda haber hombres internados en este lugar.
De acuerdo con el informe Diagnóstico Penitenciario, publicado por la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), durante 2024, en el Cereso número 3 alcanzó una sobrepoblación del 133 por ciento, debido a que alojaba a 4 mil 176 reos pese a contar con una capacidad de 3 mil 129.