A los escasos dos minutos del partido que definiría anoche al segundo finalista de la Copa Oro, México abrió el marcador ante Jamaica, con un certero tiro del americanista Henry Martín, quien coronó la jugada que Pineda construyó por la izquierda y despresurizó a un equipo que por fin se sintió cómodo sobre el campo del Estadio Allegiant.
Al minuto 29, el jugador del Pachuca Luis Chávez le pondría “otro clavo al ataúd” de la Selección jamaicana, al cobrar una falta afuera del área chica, logrando un tremendo tiro que terminó en el fondo del arco rival.
El vuelo del portero Andre Blake sólo sirvió para hacer más espectacular la estampa, porque la pelota era imparable.
Tras estas dos anotaciones la Selección Mexicana se notó tranquila y dominó el encuentro, teniendo el balón en su posición el mayor tiempo del encuentro.
La entrada de Erick Sánchez mostró una gran complicidad con Chávez, la cual dio fluidez a un mediocampo en el que Luis Romo no desentonó.
El conjunto nacional recuperó ese rostro lleno de seguridad que había palidecido en los choques ante Qatar y Costa Rica.
Con el tercer gol realizado de manera cómoda por Roberto «El Piojo» Alvarado, al minuto 93, quedó finalizado el encuentro que dio el pase a la gran final a México, que deberá vencer a Panamá para coronarse.
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