CANTERBURY, Inglaterra.- Sarah Mullally fue instalada este miércoles como la 106ª Arzobispo de Canterbury, convirtiéndose en la primera mujer en ocupar el cargo en los más de 1.400 años de historia de la Iglesia de Inglaterra.
La ceremonia de instalación (conocida históricamente como entronización) se llevó a cabo en la Catedral de Canterbury el Día de la Anunciación.
Mullally, de 63 años, ya había sido confirmada legalmente como arzobispo el 28 de enero de 2026 en la Catedral de San Pablo de Londres, pero la ceremonia de hoy marca el inicio simbólico de su ministerio público al frente de la Iglesia de Inglaterra y como líder espiritual de la Comunión Anglicana, que agrupa a unos 85 millones de fieles en todo el mundo.
Mullally, quien anteriormente fue obispa de Londres (la primera mujer en ese puesto) y jefa de enfermeras del Servicio Nacional de Salud británico, sucedió a Justin Welby.

Asistieron a la ceremonia unas 2 mil personas, entre ellas el príncipe y la princesa de Gales, el primer ministro Keir Starmer y líderes anglicanos de diversas partes del mundo.
La nueva arzobispo pronunció su sermón inaugural en un servicio que incluyó lecturas y oraciones en varios idiomas, reflejando el carácter global de la Comunión Anglicana.
Su nombramiento ha sido celebrado por sectores progresistas de la Iglesia, aunque ha generado oposición de algunas provincias anglicanas conservadoras, principalmente en África.
Con este hito, la Iglesia de Inglaterra rompe una barrera histórica que había mantenido el cargo exclusivamente en manos de hombres desde San Agustín en el año 597.