Detrás de la malla ciclónica del campamento de deportados en El Punto, una docena de personas, 11 hombres y una mujer, esperaron su turno por un lapso de 30 minutos para que les entregaran una cobija y artículos de aseo personal.
Cubriéndose del sol bajo una carpa de lona habilitada como primer punto de registro en el albergue, ninguno quiso dar declaraciones.
Llevaban en el pecho una etiqueta con sus nombres y algunos usaban una prenda de vestir para cubrírsela.
Un elemento de la Guardia Nacional se acercó hasta el punto donde algunos medios de comunicación ya levantaban imágenes para los noticieros, mientras otro grupo de soldados resguardaban la entrada, por donde no se permite el acceso a la prensa.
El militar junto a la malla ciclónica solo pidió a los periodistas identificarse.

Un hombre que traía una camiseta sin mangas hizo señas de que preferían no decir nada.
Del otro lado, por el acceso principal de la instalación, camionetas minivan seguían llegando con personas deportadas a bordo.
Una con el logotipo del Instituto Nacional de Migración (INM) y otra con la identificación de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) de la ONU.
La mayoría eran hombres con pantalón de mezclilla o pantalonera, pero también se vio algunas mujeres que llegaron en leggings, visiblemente agotadas.
Después del registro, los connacionales caminaron por el pasillo que se forma entre las gigantes carpas dormitorio y las vallas metálicas, puestas para cercar el área.
De acuerdo con la delegada estatal de la Secretaría de Bienestar, Mayra Chávez, ayer miércoles ingresaron 194 personas, el martes fueron 118 y el lunes 29, para sumar 341 en los primeros tres días de la semana.
El número de deportaciones no es fijo, “varía bastante”, pero se ha mantenido en un promedio estable, dijo Chávez en una declaración a Norte Digital.
Por ejemplo, refirió, en lo que va de la presente semana el promedio diario es de 94 personas, “porque hay días altos y días bajos”.

Vía telefónica, el director del Consejo Estatal de Población (Coespo), Enrique Serrano, aclaró que las cifras de deportados y los procesos por los que se les acompaña al centro del país, corresponde administrarlos al Instituto Nacional de Migración (INM).
En cuanto a la participación del Gobierno del Estado, informó que continúan brindando apoyos a los albergues que administran instancias religiosas en la ciudad, tanto en alimentos como todo lo referente a servicios médicos y educativos.
El punto de ingreso para personas deportadas, documentado por medios de comunicación locales, es el Puente Internacional Paso del Norte en la zona centro. Sin embargo, también se han visto autobuses transportando connacionales, escoltados por corporaciones de seguridad pública, en el cruce Guadalupe-Tornillo.
En cifras no oficiales se estima que del 20 de enero a la fecha van más de cuatro mil 200 deportaciones de Estados Unidos a México y el flujo ha ido subiendo paulatinamente desde que iniciaron las redadas en Los Ángeles el 6 de junio.
Reportes de la prensa estadounidense indican este jueves que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE por sus siglas en inglés), ha extendido las redadas a al menos otras 35 ciudades de ese país.
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