En su testimonio ante las autoridades estatales E.G.H.V. de 6 años de edad, contó que antes de las 4 de la tarde del pasado viernes 20 de marzo, se encontraba en su casa después de regresar de la escuela donde cursa el primer año, junto con su gemelo D.A.H.V.
Debido a los festejos por la llegada de la primavera, les había tocado disfrazarse para participar en un desfile escolar. Ambos hermanos, inseparables desde su nacimiento, se ataviaron como árboles.
Todo parecía transcurrir con calma, estaban dentro del cuarto que rentó su madre en la colonia Zaragoza; cuidándolos a él, a su gemelo y a su hermano de 4 años, junto a su padrastro José Enrique, de 34 años, quien se encargaba de llevarlos a la escuela, darles de comer y bañarlos, mientras su pareja “cuidaba viejitos” en una estancia cercana.
La mayoría del tiempo la pasaban con el hombre, ya que su madre se iba a trabajar desde las 5 de la mañana y llegaba a casa aproximadamente a las 7 de la noche.
El niño recordó que estaban pintando en cuadernos cuando José Enrique le pidió a su hermano un color, pero al darse cuenta de que el lápiz no le pertenecía al niño, estalló y comenzó a pegarle a los tres menores.
A los gemelos los golpeó con una especie de “tubo de color negro” en la cabeza y en el cuerpo.
A uno de ellos le tocó la peor parte, su padrastro lo tomó para estamparlo contra la pared y en la cama, dándole de puñetazos en el rostro, provocando que cayera inconsciente.
Quiero que mi hermanito se cure
En la evaluación psicológica, realizada por personal de la Fiscalía General del Estado (FGE), el testigo y a la vez víctima relató de manera detallada los aspectos cotidianos de su vida, como que su padrastro les pegaba constantemente, cada que mentían o que no le hacían caso.
Refirió que su “apá”, como identificó al acusado, se iba a ir la cárcel porque le pegó muy feo a su hermano, a quien había visitado en el hospital junto con una tía, pero que no lo dejaron verlo, solo permaneció afuera de un cuarto y que esperaba que se aliviara.
“Yo ya quiero que se cure, porque quiero volver a jugar con mi hermanito”, mencionó.
Los vecinos que atestiguaron la tragedia
De acuerdo con los antecedentes de investigación presentados por el Ministerio Público durante la audiencia inicial en contra de José Enrique, acusado de los delitos de tentativa de homicidio y violencia familiar, no solo sus hijastros fueron testigos de los hechos, sino también sus vecinos.
Y es que la pareja que rentaba el cuarto en el que también vivían los tres niños, se encontraba dentro de una casa en la que vive otra familia, compuesta por un hombre, una mujer y su bebé de 6 meses.
Ellos estaban dentro de la casa cuando comenzaron a escuchar los llantos y gritos provenientes de la habitación donde estaba “Quique”, como conocen al imputado.
Con sus celulares, comenzaron a grabar los quejidos de los niños, que cada vez se escuchaban con menor intensidad, así como la voz del hombre, que regañaba a los pequeños y se refería de manera despectiva a su madre.
El vecino de José Enrique se asomó al cuarto y vio a uno de los gemelos con heridas de gravedad en el rostro, así como al hombre que se sorprendió al notar que fue descubierto.
Enseguida, José Enrique cargó al niño y lo llevó al piso de la cocina, que ambas familias compartían, y pidió ayuda a sus vecinos, les dijo que el niño estaba grave, que se acababa de caer de la cama.
Aunque ambos dudaron de su versión, la mujer –que cuenta con especialidad en primeros auxilios– comenzó a hacer maniobras para ayudar al niño, pero su estado de salud era muy grave, ya que pese a estar inconsciente, se descargó fisiológicamente, lo que es un síntoma de que algo muy serio le estaba pasando.
José Enrique cargó al niño y salió corriendo de la casa, llegó hasta un centro comunitario en búsqueda de un médico, pero no había quién lo atendiera, pero un grupo de boxeadores que estaba en el sitio lo llevó a la Unidad de Medicina Familiar (UMF) 65 del IMSS para que le dieran atención médica urgente.
Los vecinos, en un inicio, se encargaron de resguardar a los niños que se habían quedado en la casa, posteriormente fueron a seguir a José Enrique, para verificar que en efecto hubiera llevado al niño a que reciba atención médica.
Versión del imputado: el niño se cayó de la cama
En repetidas ocasiones, a través de los diversos testimonios que se presentaron en la audiencia inicial, se estableció que el acusado afirmó que el niño se había tropezado de la cama y que las lesiones que sufrió eran a consecuencia del accidente.
Ante las autoridades ministeriales declaró que llevaba poco más de un año siendo pareja de la madre de los niños, que vivía junto con ella y que se encargaba de cuidarlos mientras la mujer trabajaba.
El hombre refirió que anteriormente tuvieron una separación temporal, que ella lo acusó de violencia familiar y de hostigamiento. Sin embargo, después de “una llamada”, arreglaron las cosas y volvieron a estar juntos.
¿Qué le pasó a mi hijo?
El Ministerio Público también presentó ante el juez de Control el testimonio de la madre de los niños, quien refirió que cuando sucedieron los hechos se encontraba en su trabajo; en un momento determinado, recibió una llamada de su pareja quien le dijo que iba a llevar al niño al hospital ya que se acababa de caer de la cama.
Le dijo que él limpiaba el cuarto mientras que los niños jugaban, pero que en algún momento se volteó y que vio al niño en el suelo porque, supuestamente, se había resbalado con una cobija.
La madre se fue enterando cómo los médicos del IMSS se percataron que el niño había llegado en un estado tan grave, y que necesitaba ser internado dentro del Hospital General Regional número 66 de la misma institución de salud.
Al llegar ahí y hablar con los médicos, relató la versión que le había dado su pareja. Sin embargo, los médicos afirmaron que tales lesiones no fueron producto de una caída, sino de golpes que recibió.
El personal de salud que lo atendió informó que la víctima presentó un traumatismo craneoencefálico severo, así como heridas en gran parte del abdomen. En el informe que rindieron se especificó que su vida estaba en peligro.
Además, también ponen en peligro su desarrollo neurológico a lo largo de su vida.
Dos días después de los hechos, mencionó la representación social, la mujer acudió ante el Ministerio Público para denunciar a su pareja por la probable comisión de los delitos de tentativa de homicidio calificado y violencia familiar.
Durante el fin de semana, compartió la FGE, el imputado fue detenido mediante una orden de aprehensión.
Alrededor de las 13:00 horas del lunes 23 de marzo el juez de Control, Raúl Palos Pacheco, determinó que había elementos suficientes para justificar que el imputado permanezca bajo la medida cautelar de prisión preventiva justificada por un plazo de 24 meses.
Adicionalmente, señaló que el imputado tendrá que volver a comparecer el próximo 27 de marzo con el propósito de que se resuelva si será vinculado o no a proceso penal.
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