Uno de los libros fundamentales para entender el quehacer de la historiografía en México es Pueblo en vilo (1968), del historiador Luis González y González (San José de Gracia, Michoacán, 1925-2003). González y González estudió Derecho en la UNAM, luego Historia en El Colegio de México, también un posgrado en Francia. Fundó El Colegio de Michoacán, ingresó al Colegio Nacional en 1978. González y González tiene varios reconocimientos entre los que destacan el Premio Nacional de Ciencias y Artes en 1983 en Historia, Ciencias Sociales y Filosofía; en 1999 recibió la Gran Cruz Alfonso X el Sabio y en 2003 la Medalla Belisario Domínguez.
Aunque publicó varios libros, les quiero hablar hoy de su emblemática microhistoria sobre su tierra natal, San José de Gracia, es decir, Pueblo en vilo. Luis González y González se propone hablar de su pueblo, desde los inicios hasta el momento en que terminó su investigación. Desde sus orígenes prehispánicos, su pasaje colonial, pasando por los conflictos decimonónicos, la Revolución Mexicana y el periodo posrevolucionario.
Este libro se lee con gusto, porque a la vez que se cuenta la historia de este pueblo, se ve de qué forma se relaciona con los pasajes nacionales, incluso con los internacionales. Es interesante ver que la tierra en que se fundaron varios pueblos, en algún momento era propiedad de una familia de criollos y que la última dueña la perdió por su adicción al juego. Subraya González lo que es muy común en varias regiones: la gente no se enteraba de los conflictos que se registran como de impacto nacional, muchos pasan desapercibidos o le dan más importancia a otros eventos, como el avistamiento de un cometa o la oleada de crímenes regionales.
Hay varios pasajes interesantes para ver las dinámicas de un pueblo como San José de Gracia que se asemejan a las que han vivido otros pueblos. Si nos preguntamos de pronto por qué en estados como Michoacán tuvo tanto arraigo el catolicismo, a diferencia de otros estados y que se vio subrayado por la guerra cristera. Leyendo Pueblo en vilo podemos entender que los sacerdotes eran los personajes con mayor presencia y se ganaron el respeto en estos pueblos porque eran los administradores, los maestros, los que dictaban las normas morales cuando había caos políticos.
Este magnífico libro de Luis González y González también nos permite ver tradiciones, creencias, la composición de las familias ricas, los tipos de productos que se vendían, la relación de San José de Gracia con otros pueblos y con la capital del país, entre muchas otras cosas. Vale mucho la pena leer esta obra, anímense.
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