Es temprano en la colonia y el torrente de agua sucia que inundaba la calle, ya no está.
Los automovilistas saben que ahora les tocará lidiar con los baches que se formaron por el efecto de la erosión del pavimento, pero hay personas que ven en esa falta de atención de las autoridades, una oportunidad.
Son los llamados “tapabaches”, como José Flores, un hombre de 51 años, desempleado, que cada vez que se da cuenta de que el pavimento sufrió daño sale con su pala y su carretilla a repararlo o, al menos, a hacerlo más transitable.

Por esa tarea voluntaria recibe cierta gratificación económica de los conductores que pasan y saben agradecer la ayuda que, les evitará sufrir un daño grave en sus vehículos.
“Esto lo hago para mí”, dijo el hombre esta mañana cuando salió a realizar la labor, refiriendo que actualmente, no tiene trabajo.
Esta forma de voluntariado, se realiza en distintas partes de la ciudad, especialmente después de una lluvia intensa, un escurrimiento irregular de aguas negras o una fuga de agua potable.
José vive en la colonia Puerto Anapra, donde es frecuente que el pavimento de la avenida principal se rompa por el efecto de los carros que pasan cobre la superficie reblandecida por el agua.
Amas de casa, estudiantes, obreros y comerciantes, vecinos de la zona, ya se la saben: cotidianamente les toca batallar con charcos y con lodo.
La vialidad se convierte en zona de tránsito lento y difícil, con el riesgo que conlleva para quienes transitan por ahí.
Pero para José solo es una oportunidad para allegarse recursos. Por eso, esta mañana llegó con su carrucha y escarbó tierra suelta del camellón, formó un montículo y empezó a rellenar hoyos a la mitad de la avenida.
A pocos metros, dos muchachas que vendían tamales, observaban la escena.
Acerca del derrame de aguas negras, que en esta ocasión provocó el deslave de la vialidad, fue reportado ayer por los vecinos.
Tenían dos días con las calles anegadas y el batidero en banquetas y camellones.
No se sabe si trabajadores de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS) acudieron con sus máquinas vactor a desazolvar la vieja tubería de drenaje que colapsó. No hubo respuesta oficial a una solicitud de información al respecto.
El miércoles, la dependencia anunció un programa de limpieza de tuberías de drenaje, que arrancó en la zona de la avenida Antonio J. Bermúdez y Calzada del Río, inmediaciones del exhipódromo.
El plan -detallado en un comunicado oficial- es limpiar la red con inyección y succión de camiones vactor, y retirar arena de la calle con barredoras, para evitar que la misma ingrese al drenaje cuando llueva.
No se indicó en qué zonas estará realizándose esa tarea pero mientras tanto, hay sitios en la frontera, tanto en el suroriente como en el poniente, donde algunas personas aprovechan para tapar los baches que se forman, a cambio de una cooperación voluntaria.
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