María Guadalupe Castrejón está consciente de que la sentencia de tres años y medio de prisión impuesta al conductor que provocó el choque donde murieron su hija y dos de sus sobrinas está relacionada con el perdón que ella decidió otorgarle en enero de este año.
Henry Raygoza recibió la condena el pasado 27 de mayo. De no haber mediado el perdón de la víctima indirecta, la pena pudo haber alcanzado hasta ocho años de cárcel, según le explicaron durante el proceso.
La tragedia ocurrió el 24 de junio de 2024 sobre el bulevar Bernardo Norzagaray, a la altura de la unidad administrativa Benito Juárez.
Ese día murieron Ixchel Angélica y Ashley Daniela C. R., de 14 y 13 años de edad, así como Némesis Giselle A. C., de 16 años. También resultaron lesionadas Hellen Denisse A. C., de 15 años, y la propia María Guadalupe.
A casi dos años de aquella tragedia, ella reconoce que en un principio nunca pensó en perdonar al conductor responsable. Sin embargo, asegura que atravesó un profundo proceso de sanación emocional y espiritual que terminó por cambiar su perspectiva.
En entrevista con Norte Digital, explica que ninguna sentencia ni castigo podrá devolverle la vida a sus seres queridos y que, además, el proceso judicial se convirtió en una carga emocional difícil de sostener.
Por ello decidió otorgar el perdón al ciudadano estadounidense Henry Raygoza, quien era el conductor de una camioneta Jeep que perdió el control y se impactó contra el automóvil compacto en el que viajaban las víctimas. Las adolescentes se dirigían a medirse los vestidos para una fiesta de quince años.
Castrejón relata que desde el pasado 16 de enero comenzó a contemplar la posibilidad de perdonar y cerrar el capítulo judicial.
Explica que cada audiencia la obligaba a regresar al momento más doloroso de su vida.
“Entonces yo dije: ‘Ya no más. De todos modos, pase lo que pase, que de adentro o de afuera, se le exija o no se le exija, las niñas no van a volver. Mi vida no va a volver’”, expresa.
La mujer señala que ha trabajado intensamente en su recuperación emocional.
“Entonces yo he trabajado mucho emocionalmente conmigo misma. Yo tomo terapia, voy a terapias cada mes y también acudo a retiros fuera de la ciudad”, comenta.
Añade que su hija sobreviviente y otro de sus hijos también reciben atención psicológica para superar la pérdida.
“Ha sido muy desgastante”, resume. Por ello ya no desea participar en más audiencias ni continuar reviviendo una y otra vez los detalles de la tragedia.
Comenta además que, durante la audiencia en la que otorgó el perdón, Henry Raygoza también le expresó el suyo.
A pesar de la sentencia, María Guadalupe considera que no existe una justicia humana capaz de compensar una pérdida de esa magnitud.
“Entonces todo esto yo se lo dejo a Dios”, afirma.
Dice que la vida da muchas vueltas y que quizá para Henry Raygoza esta experiencia represente también una oportunidad para reflexionar y reconstruir su vida.
Mientras tanto, ella continúa intentando reconstruir la suya, consciente de que ninguna resolución judicial podrá devolverle a las tres adolescentes que perdió aquella tarde de junio.
Ahí va: reporta JMAS avance del 50% en reposición del colector Nadadores
Obra tendrá el objetivo de mitigar los brotes de aguas residuales en la zona del bulevar Bernardo Norzagaray y las colonias aledañas
Entrará a cirugía paramédico motociclista accidentado el fin de semana
“Dios nomás te pido que ayudes a que mi papá esté bien (sic)”, escribió Manuel, uno de sus hijos, en sus redes sociales
Tumba poste tras accidente en Palacio de Mitla
El accidente ocurrió cuando el guiador circulaba a exceso de velocidad sobre la avenida Ramón Rayón y perdió el control en una curva
Sigue grave Mateo, tras choque entre motociclistas
Clubes de motociclistas se unen en oración para pedir mejoría de lesionado en accidente