Uno de los poetas más populares de la literatura mexicana contemporánea sin duda es Jaime Sabines (Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, 1926-Ciudad de México, 1999), cuyos poemas son recitados en diferentes sitios, de las aulas a las plazas públicas, quizá no haya otro poeta mexicano con esa fama salvo Sor Juana y Amado Nervo. Sabines cuenta con varios libros de poesía como Horal (1950), Adán y Eva (1952) Tarumba (1956), Algo sobre la muerte del Mayor Sabines (1973), entre otros. Recibió diversos premios y reconocimientos, entre los que puede destacarse el Xavier Villaurrutia en 1972 por Maltiempo.
Este día, a propósito del centenario de su nacimiento, quiero hablarles de la colección Recogiendo poemas con prólogo de Carlos Monsiváis en que subraya aspectos de la obra sabiniana. Es un gran volumen para acercarse a la poesía de Sabines. Monsiváis afirma que Sabines ha reelaborado la estética de la cotidiano y estoy de acuerdo, ya que los poemas de Jaime Sabines llevan al lector a escenas de la vida diaria, pero con una profundidad existencial que lleva a la reflexión y al deleite lírico, así se lee en la Segunda parte, fragmento V de Algo sobre la muerte del Mayor Sabines: “Mi madre sola, en su vejez hundida/ sin dolor, y sin lástima/ herida de tu muerte y de tu vida”. Versos que hablan de la pena por la pérdida, pero también recuerda el poeta los pesares de su madre al lado de su marido.
No obstante, Sabines tiene un sentido del humor muy agudo, a veces irónico y otras sarcástico y otras tierno, podríamos señalar un par de poemas como “El peatón” o “Pensándolo bien”, en que un personaje llamado Jaime se ve a sí mismo como un gran poeta, luego como poeta y poco a poco se va quitando etiquetas hasta quedar como un simple peatón. En el segundo poema se ríe de todas las recomendaciones para prolongar la vida o la juventud y dice que esa sola puede llegar por “contagio” de alguien más joven.
Otros dos temas recurrentes en la poesía de Sabines son la muerte y el amor. La primera como una presencia con la que se convive durante toda la vida, visitando diferentes momentos de la existencia. Y el amor no es tratado de forma cursi, sino en sus diferentes variables, alguien que ama el amor, el amor en su carnalidad, el amor al padre, etc. Este año del centenario de Sabines es un buen pretexto para leer o releer al magnífico poeta.
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