A partir de uno de los fragmentos conservados del poeta griego Arquíloco que dice: “Muchas cosas sabe el zorro, pero el erizo sabe una sola y grande”, el politólogo, filósofo e historiador Isaiah Berlin (Riga, Letonia, 1909-Oxford, Reino Unido, 1997) escribe El erizo y el zorro (1953) en que analiza Guerra y paz, de León Tolstoi para hablar de la novela del escritor ruso y algunos asuntos que identifica como el poder, la guerra, la ficción, la historia y la escritura de ella, la política, entre otros.
El libro es muy interesante, desde la idea de retomar los versos de Aquíloco para clasificar a algunos escritores, según la apreciación de Berlin. A partir de ciertos principios e ideas, algunos autores desarrollan sus textos, unos conectan todo su universo a una visión central que unifica, mientras que otros tienen una visión dispersa, en varios niveles, pareciera que todo tiende a lo difuso; los primeros serían erizos y los segundos, zorros. En la primera categoría estaría Dante, Platón, Lucrecio, Pascal, Hegel, Dostoievski, Nietzsche, Ibsen o Proust, en tanto que en la segunda categoría ubica a Herodoto, Aristóteles, Montaigne, Erasmo, Moliére, Goethe, Pushkin, Balzac y Joyce. Y dice Berlin que su hipótesis es que Tolstoi era un zorro que creía ser un erizo, entonces esto es lo que quiere demostrar en su libro.
A lo largo de los ocho capítulos del volumen, Berlin hace una revisión de la filosofía de la historia de Tolstoi, remite a las lecturas del propio novelista ruso, de los diálogos que estableció con otras obras y también de las críticas que hacía a otros autores decimonónicos. Se pregunta Tolstoi por qué las cosas suceden de una forma y no de otra. Algo que subraya Berlin es que los historiadores lo que hacían era una suerte de enumeración de eventos, pero sin explicarlos, ahí es donde radicaba la diferencia de lo que buscaba Tolstoi con su novela.
No es extraño que Tolstoi estuviera fascinado por la novela histórica inaugurada por Walter Scott, ya que trataba de hacer comprensible ese pasado que parecía totalmente ajeno y para ello se necesitaba la investigación histórica, pero también la invención de la novela. En fin, vayan y lean este fabuloso libro de Isaiah Berlin. Algunos otros textos de Berlin son Cuatro ensayos sobre la libertad (1969), Pensadores rusos (1978), Impresiones personales (1980), El estudio adecuado de la humanidad. Antología de ensayos (1997), por si les interesó este autor.
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