Señorita: le pido mil perdones
El toro estaba de un lado de la cerca; la vaquita del otro. Ella puso en ejercicio todas sus artes de seducción vacuna, y el toro empezó a rebufar y a escarbar la tierra con patas y cuernos. Finalmente, incapaz ya de contener sus rijos, el animal saltó la cerca y quedó junto a la vaquita
Por Catón